MUNDO MAGAZZINE!!>> 306 años tiene la feria de Tlaltenango.>>

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306 años tiene la feria de Tlaltenango.>>

             Vecinos inconformes con la instalación de la feria de Tlaltenango piden a las autoridades que la quiten, que la prohíban para que al mismo tiempo haya fluidez en el tráfico vehicular de la venida Morelos norte en ambos sentidos.

               Sin embargo, decenas de vecinos del mismo lugar, salieron en defensa de la feria, diciendo que la misma tiene una antigüedad de 306 años, y que entonces no había muchas casas, pero como ya se colonizó, los nuevos vecinos pretenden quitarla protestando.

               Es verdad que en el mismo comité de la feria hay inconformidad, pero eso no evita que año con año, esta misma feria atraiga a miles de visitantes, mismos que dejan una derrama económica importante,. No solo para los colonos ni municipio, sino para el Estado mismo.

             “Desde que estaba yo pequeño, afirma el señor Cervantes y su esposa Norma, iban a las mañanitas a Tlaltenango, y nos poníamos de acuerdo con los vecinos para irnos a tomar un café, un champurrado y a los tamales. Todo marchaba bien, porque eran muchas las personas que iban a las mañanitas a la Virgen de La Natividad.

               Asimismo, se afirma que hoy en día, muchos padres de varias iglesias católicas, se ponen de acuerdo para llevar a sus fieles a la iglesia de La Natividad para venerarla, y visitar la feria. Alumnos de otros colegios religiosos llevan a sus alumnos para lo mismo y para “bailar” el brinco del Chinelo y subirse a los juegos mecánicos que año con año se instalan sobre las calles de Tlaltenango.

              Cabe destacar que son miles de personas quienes visitan la feria, y como de4cimos, dejando una muy buena derrama económica; lo malo de todo esto, son los agentes de tránsito comisionados en las entradas de la feria, es decir, norte y sur de la misma, porque éstos son una calamidad para los automovilistas.

              Los agentes de tránsito son una calamidad y los principales enemigos del progreso y de las derramas económicas que hay en Tlaltenango, porque apenas ven un auto que se estacionó o se va a estacionar, van y le quitan la placa y para no hacerlo, les piden una mordida de mil pesos.

             Quejas hay muchas, pero mientras la gobernadora Margarita González Saravia no se ponga las pilas, los agentes de tránsito seguirán atentando con el turismo que visita la feria de Tlaltenando. El alcalde, José Luis Urióstegui Salgado, no hace nada, sino al contrario, al parecer les tiene miedo a los agentes de tránsito y los de que hagan lo que quieran con los visitantes a la mencionada feria.

            Algunos visitantes se quejan de los ladrones autopartes que se han dado cita en la feria, tal es el caso del dueño de una camioneta que dejó la misma estacionada sobre la calle, y al paso de una hora, cuando regresó, ya le habían robado sus llantas, lo que quiere decir que lejos de que los agentes de tránsito estén sancionando a los choferes sin que haya razón, los pongan a vigilar que los ladrones no hagan de la suya, al fin su gafete dice: “policía”.

               Finalmente, los agentes de tránsito jamás van vialidad, se la pasan persiguiendo a los automovilistas para multarlos; los agentes de a pie, al igual que los motociclistas y los patrulleros se sienten “dioses” que no los merece ni el suelo que pisan.

Mane_nuel2012@hotmail.com

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