PERIODISTA JOSÉ MARTÍN PÉREZ RODRÍGUEZ>>

OJOS CIUDADANOS>>
Martín Pérez>>
CUIDAR EL AGUA, TAREA DE TODOS>>
La Agenda 2030 que fue aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el 25 de septiembre del 2015, consta de 17 objetivos para el desarrollo sostenible, los cuales están relacionados unos con los otros.
Es muy importante que la población en general conozca los alcances de la Agenda 2030 y que reflexione sobre la participación que debe tener cada individuo en la solución de los problemas. No se puede dejar todo a los Gobiernos, uno como habitante de éste planeta contamina y por ende tiene la obligación de contribuir a disminuir esa contaminación.
De estos objetivos, tal vez el más importante sea el 6, que es “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”, porque sin agua no hay vida.
Cuando este columnista era adolescente, al término de las clases en la Secundaria número 2 de la colonia Alta Vista de Cuernavaca, nos echábamos la cascarita de fútbol en campos –ubicados a un costado de la escuela– que ahora están llenos de viviendas, después caminábamos hasta El Salto de San Antón, en donde uno tomaba agua de la llave de una de las casas, que carecía de barda. El agua era deliciosa y salía muy fría. En ese tiempo no pensábamos que un día el agua iba a escasear en algún momento. Después de 40 años las cosas cambiaron radicalmente y el agua se vende embotellada, ya nadie se atreve a beber agua directo de la llave.
Usted se puede imaginar, que de seguir la situación cómo vamos, usted podría ser uno del 25% de la población mundial que sufra por escasez crónica y reiterada de agua dulce en el año 2050. Como se puede avizorar, comprar un litro de agua será un lujo. Bueno, ni pensar en bañarse en regadera, sólo pasarse una esponja mojada para quitar el sudor. Como escaseará el agua, en consecuencia el precio de los alimentos se elevará y sólo los ricos podrán comprar muchos productos que actualmente son accesibles en los supermercados y tiendas de conveniencia. Beber los propios orines, después de pasar un proceso, será una práctica común. Muchas especies de animales, insectos y microbios desaparecerán de la faz de la tierra. La temperatura del planeta se seguirá elevando y habrá horas en las cuales la gente permanezca en lugares techados, por temor a caer muerto por el golpe del calor.
Ahora, se puede decir que el año 2030 se ve muy lejos, pero no es así.
A continuación algunos de los puntos más importantes, que hablan sobre la situación real que padecemos en el planeta y que fueron tomados textualmente del documento de la Agenda 2030:
El agua libre de impurezas y accesible para todos es parte esencial del mundo en que queremos vivir. Hay suficiente agua dulce en el planeta para lograr este sueño. Sin embargo, actualmente el reparto del agua no es el adecuado y para el año 2050 se espera que al menos un 25% de la población mundial viva en un país afectado por escasez crónica y reiterada de agua dulce. La sequía afecta a algunos de los países más pobres del mundo, recrudece el hambre y la desnutrición.
Esa escasez de recursos hídricos, junto con la mala calidad del agua y el saneamiento inadecuado repercuten en la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia y la oportunidad de educación para las familias pobres en todo el mundo. Afortunadamente, se han hecho algunos avances en la última década y más del 90% de la población mundial tiene acceso a fuentes de agua potable mejoradas.
Datos destacables:
· 3 de cada 10 personas carecen de acceso a servicios de agua potable seguros y 6 de cada 10 carecen de acceso a instalaciones de saneamiento gestionadas de forma segura.
· Al menos 892 millones de personas continúan con la práctica insalubre de la defecación al aire libre.
· Las mujeres y las niñas son las encargadas de recolectar agua en el 80% de los hogares sin acceso a agua corriente.
· Entre 1990 y 2015, la proporción de población mundial que utilizaba una fuente mejorada de agua potable pasó del 76% al 90%.
· La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y se prevé que esta porcentaje aumente. Más de 1700 millones de personas viven actualmente en cuencas fluviales en las que el consumo de agua supera la recarga.
· 4 billones de personas carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento, como retretes o letrinas.
· Más del 80% de las aguas residuales resultantes de actividades humanas se vierten en los ríos o el mar sin ningún tratamiento, lo que provoca su contaminación.
· Cada día, alrededor de 1000 niños mueren debido a enfermedades diarreicas asociadas a la falta de higiene.
· Aproximadamente el 70% de todas las aguas extraídas de los ríos, lagos y acuíferos se utilizan para el riego.
· Las inundaciones y otros desastres relacionados con el agua representan el 70% de todas las muertes relacionadas con desastres naturales.
Las metas del objetivo 6, son las siguientes:
6.1 De aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos.
6.2 De aquí a 2030, lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad.
6.3 De aquí a 2030, mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial
6.4 De aquí a 2030, aumentar considerablemente el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua y reducir considerablemente el número de personas que sufren falta de agua.
6.5 De aquí a 2030, implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la cooperación transfronteriza, según proceda.
6.6 De aquí a 2020, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos.
6.a De aquí a 2030, ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidad en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, como los de captación de agua, desalinización, uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización
6.b Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento.
Hasta aquí llegó la tinta por hoy.

