“POR LA LIBRE” DEL PROFESOR IGNACIO CORTES MORALES

PERIODISTA IGNACIO CORTES MORALES>>

 
Por la libre 2160 del 16de septiembre 2019 Por Ignacio Cortés Morales>>
1.- La grandeza de México>>
2.- Tania y Carmen>>
3.- ¿Al fin la luz?>>
4.- Educación>>
1.- El país ahí está, vivo todavía, palpitante, y pese a lo saqueado, es inmenso, generoso, y los que lo han llevado a un paso del precipicio, no tuvieron tiempo suficiente para dar la estocada definitiva, se le ha salvado, aunque sólo por ahora; los lobos siguen cerca, no están vencidos sí envalentonados, con todo y que en cada lance se hallan al pueblo.
Si de minas, el país las tiene, aunque Fecal se encargó de entregarlas al extranjero. Aquí se hace el esfuerzo, se pone el vigor, el talento, y son para otros los beneficios; se dice que si el saqueo en la colonia fue suficiente para hacer un camino de ida y otro de vuelta de América a Europa, ahora es peor; los negocios desde el poder se profundizaron sin el mínimo recato, todos descarados, comiéndose al país, sus intereses por encima de los de la comunidad, de la nación, este país que les dio nacionalidad, pero no valores patrios.
Para estos sátrapas, estos mercenarios, estos mezquinos, estos negociantes, oportunistas, arribistas y apátridas, el poder era para los negocios, el país una marca comercial, pero no a la que se le podría hacer producir para beneficio colectivo, sino para saquearlo, porque de esa manera las ganancias eran mayores, poca inversión, mano de obra barata, las instituciones a sus pies para facilitar los trámites a los amigo$ y dificultarlas a todos los competidores, los que no eran del equipo, los que no daban el sagrado entre-moche.
Nuestro país todavía es nuestro, y este régimen, con su transformación, tiene la misión de recuperarlo para todos, y lo hace tan rápido como las resistencias lo permiten, como la reacción lo deja, no porque no se pueda, sino porque no quiere ser el causante de una confrontación innecesaria, a la que está dispuesta a ir la derecha porque el país nunca le ha interesado, y si quieren recuperar el poder no es para entronizar la justicia social, eso no deja dinero, lo quiere para acrecentar sus privilegios aunque el país se siga perdiendo y la sociedad acelere su pobreza y el baño de sangre sea tan cotidiano que se le vea en todos los rincones, que los potentados irán en coches blindados, rodeados de guaruras y dineros en los paraísos fiscales, el charrismo sindical que lo controla todo y no deja que la democracia se aparezca, y es capaz de asesinar, existen muestras suficiente de ello, con tal de impedir que se entreguen a los trabajadores prestaciones y sueldos dignos.
El país no se ha acabado, está iniciando una transformación difícil, pero la noche del Grito, el pueblo dejó constancia de que sí se pudo y que el gobierno no está solo, tiene a la ciudadanía de su lado porque ha visto el esfuerzo que se hace y la voluntad de servir, por encima de los intereses creados, los reaccionarios y los apátridas; esta noche fue especial, significativa, agrandó al país y reiteró la alianza entre ciudadanía y gobiernos.
2.- ¿En qué terminará la novela Carmen Cuevas y Tania Valentina?. Si hay justicia, en la pérdida del poder, conforme a derecho, de las señoras, y la entrada de la posibilidad de un congreso local y un Tribunal Superior de Justicia más progresista y más de todos.
3.- En el Congreso local, hoy le concedo la colocación de la mayúscula, aunque sólo sea por la esperanza de que, al fin, venga un trabajo serio por la ciudadanía. En lo personal, no es más contrapeso el que se declara enemigo del gobierno, eso no es oposición sino aberración; contrapeso es llevar los cauces por el bien del pueblo, orientar al gobierno para que su trabajo rinda mejores resultados, para frenar las tentaciones del poder, pero no pueden existir los que se muestran contrarios pensando en beneficios particulares y no en la entidad morelense. Nada lamentaré más que, con otros nombres, se siga hilando confrontación, corrupción, lucha de poderes y salvajismo político. Hay diputad@s sin capacidad ni talento; ésos están perdidos. Deseo ver frutos firmes, no los podridos.
4.- Para que los tres puntos anteriores se sustenten y generen justicia social, la palanca de apoyo es la educación; es la más firme de todo lo que se conoce. En la entidad se tiene al director del Iebem (Eliacín Salgado) y al titular de educación (Arturo Cornejo) adecuados, pero se debe reforzar al equipo. Quien no funcionó, que renuncie desde ya.

Por la libre 2159 del 15de septiembre 2019 Por Ignacio Cortés Morales

1.- Tan cerca de ti estoy     …ya llegaste…

Regresa del viaje, S, uno de tantos. La empresa a un paso de la internacionalización, y era necesario; tres días, apenas comunicándose con C, unos instantes, las negociaciones no son sencillas, la contienda es brutal; los gringos no dejan la plaza con facilidad, si sienten que el universo les pertenece, más su país, pero ya está resuelto, fue triunfo del equipo, y de retorno, bajando del avión.

No llama por el celular, va a casa a darse un baño, arreglarse y a verle; no necesita decir su enamoramiento, flota en el aire, se ríe de todo, las dificultades las ve ligeras, saluda, y si pudiera, a todos a su paso, lo haría; en un ejercicio de pregonar el sentimiento, haría partícipes a todos de lo que se lleva en sí, pero es un pleonasmo porque no es necesario decir nada, se nota lo que dentro tiene tan vivo; se ha apropiado de él.

Sube al auto y va a casa de C. Quiere encontrar alguna vendedora nocturna para comprar unas flores, pero no hay nadie en una noche fresca, rica, iluminada, y él en el auto; quiere llegar ya a su destino; la búsqueda del arreglo le hace ir a un ritmo más lento, hasta que se da por vencido y acelera, que con las manos vacías no va, trae un presente que le entregará, pero las flores sí que faltan; ya será para otra vez.

Llega, apaga el auto, sale, cierra y enfila al edificio. No tiene llaves; está cerrado, son las 2 de la mañana y está cerrado, por lo que sólo queda el llamar por el móvil, pero ella estará dormida, y claro que bajará y lo abrazará, y le parecerá genial que le despertara, sin embargo, tras sacar el teléfono tiene la duda, quizá sea preferible esperar al día, pues no avisó de su regreso, se le esperaba un día después; las negociaciones fueron a la velocidad no esperada y se ganó un día. Se recarga en el auto, guarda el celular, mira el departamento, la recámara da a la calle, ella debe estar dormida, cobijada, así le gusta, hasta en la playa, y en el dormir no pierde su belleza, el color de las mejillas lo lleva de tatuaje, sus hermosos ojos, cerrados, toman más serenidad que abiertos, y la nariz, los labios, en perfecta armonía con una frente que con la barbilla son el alfa y el omega de la belleza, en ellas inicia y prospera la hermosura de una cara especial, lejos de lo tan común, y en reposo toma senderos de santidad, de paz, de glorificación a la vida, y así las horas contemplándole, sin tocarle; que nadie se atreva a mancillarle, ni siquiera en aras del amor, ese sentimiento tan impertinente que quiere poseer todo, que no deja que ni al sueño se le dé la libertad de robarle a la amante que le lleva hasta cuando no está.

Él la dibuja con las manos, aunque sólo es el pensamiento el que le lleva; S al auto y C en su departamento, cobijada toda, durmiendo, o quizá despierta, seguro pensando en él, de cuando vino la declaración en la pista de baile, los aplausos de la concurrencia, la discusión de la edad, los fantasmas, las realidades, el temor al engaño, la fiereza de ella en el reclamo, la salida y el regreso; la primera vez que se vieron, brava para exigir el lugar para la entrevista y saber que él sería el entrevistador; el sentimiento que en ella así nació, igual en él, y el primer viaje, la vez de quedarse solos, el sentirle cerca, el ir al encuentro con el amor íntegro, de unión del cuerpo y el espíritu, de ser de sí para él-ella, de fundir los sentidos en una melodía de sueños, de hacerse de sí y la pareja; ¡los dos!.

Él se mete en el coche, vuelve a salir, se recarga en el edificio, abre las manos que pone en la pared como si lo hiciera con ella, y la fría superficie ya no lo es tanto; no es nunca la flotante y etérea fantasía, es la conciencia de las cosas y la única manera de sentirla al modelarla en la pared que conecta su departamento, su cama junto a la ventana, a la que no puede escalar ni teniendo 30 años, y menos estando todo cerrado; ella, friolenta, no va a dejar nada abierto en el descanso, que al trabajo mañana temprano.

Ella duerme, de lo contrario hasta la casualidad le hubiera echo volver la vista y encontrarle, y entonces ponerse encima algo y bajar corriendo por lanzarse sobre él y besarle.

Sí, son dos adolescentes, porque la edad se anuló por el sentimiento, al menos en el instante de encontrarse o de pensarse, de ser de sí con tal armonía que parecen tan destinados que se hubieran encontrado hasta viviendo uno en China y otro en México.

Ella duerme, y la calle donde vive es de él, da unos pasos, y no le ve, pero no importa, está ahí, a unos metros, y eso le emociona, y no reclama, es como el amor que se queda sin ser declarado, que late pero sólo en uno, que la otra persona ni siquiera lo intuye, es imposible, pues acaso se han visto dos veces y apenas han cruzado palabra, pero ella está en él aunque no lo sepa, y así S, que, al acariciar la pared, lo está haciendo con C, a quien le hace el amor centímetro a centímetro, paso a paso y suspiro a suspiro, donde se entrecorta la respiración, y se dicen monosílabos, dejando que hablen los cuerpos todo el idioma propio que arranca sueños al tacto, contando tesoros que el otro lleva, y el otro toma igual su parte de amor en completa reciprocidad, en símbolos inventados en el momento, para que el próximo encuentro también tenga sus símbolos propios que no se repiten por mejor hechos que estén, y no hace falta, el amor tiene su propia inventiva, su tiempo, su pausa, su improvisación.

Vuelve al auto que por ahora siente que fue suficiente. Sin estar, estuvo; él estuvo y qué importa que ella no hubiera estado, que ya estuvo con él porque el pensamiento es más fuerte que cualquier físico, y ahí se hablan, se dicen, se dictan, se toman, se dejan, se vuelven a tomar, y queda siempre tiempo para una vez más que no requiere lugar ni tiempo, sino sólo es cuestión de cerrar los ojos para verse acercar las manos, los labios, todo el cuerpo que es el de uno para el otro y de regreso, sin palabras o con todas las que el mundo tiene y que sigue inventando, pero hay una palabra sempiterna: el amor.

Una mirada, una última y entra al auto, que ella duerme, y ya mañana le verá, llegará antes que ella ponga la acostumbrada flor que quién sabe de donde la trabaja, pero ahí está, y es ella, y la besa S, y ella aparece tras la columna, y le asusta, y él se ríe y la besa

Han sido unos instantes, y las calles desiertas no pueden ser testigos de lo que él pensó, ni se lo imaginan.

Él enciende el coche; algo lo detiene, un instante apenas; otro auto se estaciona atrás; S apaga. ¿Quién es?, mira el reloj, las 2:20. ¿C?. Él baja, ella también; un segundo de turbación, recupera y va hacia él que no sabe qué hacer, ¿con quien viene?, piensa. Serio, hierático, se diría con propiedad. “No sabíamos que vendrías” -¿quiénes “no sabíamos”?, se pregunta. ¿Ella y quién?-.

Te da mucho gusto verme, ¿no es así?. “Desde luego; lo que pasa es que no te esperaba; me sorprendiste”.

Lo compone, sigue hilando él, ahora no dice “no te esperábamos”, sino “no te esperaba”. ¿Se habrá dado cuenta de su error o es simplemente un mal manejo del lenguaje?. Él no la abraza, C lo nota, quiere aliviar la situación, quitarle la tensión; parece tarde, pero lo intenta. Él la aparta con suavidad, se dirige al acompañante de ella que se acerca presurosa. “Es el ingeniero R. Lo contraté ayer, es experto en sistemas, lo necesitamos. Patricio te presento al dueño de la empresa”. El dueño de la empresa, eso soy para ella, el dueño de la empresa, no su novio, su pareja; el dueño de la empresa, y le habla con familiaridad. P.R. se aproxima, le estira el brazo. S lo saluda con tanta cortesía como frialdad.

-Licenciado, mucho gusto. Perdón las circunstancias, Salimos a cenar, dice él con naturalidad porque no sabe de la relación. Fueron a cenar y C no se la dijo.

¿Cómo?, pregunta S con una incertidumbre angustiante. “Sí, es que salimos tarde del trabajo, después de las 12, arregló mi computadora para tener lista la información que te íbamos a mandar mañana para firma, después de que los licenciados de la empresa y los traductores analizaron el convenio. Mi coche no arrancó por la mañana. Patricio me traía, pasamos a cenar. Perdón por no avisarte. Pensé que estabas descansando para el día de mañana y no quise llamarte”. Patricio advierte lo que sucede; hombre de mundo, tiene aplomo, sabe el momento justo para alejarse. –Licenciado, mucho gusto, mañana nos vemos en la oficina. S no responde, le da la mano y lo mira irse, C se queda; desconcierto por todos lados, muchas preguntas por contestar.

“Cómo te fue, me sorprendes”. Bien, ya platicaremos mañana. Dame la llave, subo contigo, si me lo permites; “por supuesto”. Ella siente su molestia y no quiere hablar, quizá una palabra mal dicha, mal puesta, ocasione algo grave. Mañana se hablará con calma. Hoy es tarde.

“Hija, qué bueno que ya llegaste. No me preocupé tanto porque dijiste que tendrías hora para llegar. Qué bueno que estás aquí”, dijo la mamá desde su recámara.

Él, más que mirarla, la escudriña. ¿Sabía que la computadora se descompondría?; ¿lo de la cena no fue casual, sino planeado?. Ella aviva la mirada, mueve los ojos. “Iba a quedarme tarde, preparando la documentación; se descompuso la máquina y fue más de lo pensado”. ¿Por qué no te trajo el chofer?. Tiene instrucciones precisas de estar a tus órdenes, de velar diez noches, si es preciso; más si se dio cuenta que no llevabas tu auto. ¿Ya no estaba?. “Sí, sí estaba, pero Patricio dijo que él me traería”. Así que ese joven determina por encima de mis órdenes.

Ella no sabe qué decir. “Tienes razón, perdón, fue una situación que se presentó, y como no te esperaba…”. Él dibuja una mueca, se muerde los labios, pasa la lengua por ellos, no quiere decir nada. La mira con fijeza, como lo ha hecho desde que llegó; al final, atina a decir, nos vemos mañana, buenas noches, que descanses.

La mira, ella toma distancia, dos pasos, y S, antes de salir, pregunta: ¿Me hubieras dicho tu llegada tarde si no lo hubiera visto?.

“Vamos a empezar otra vez. Por supuesto que sí. No entraré en detalles. Nos vemos mañana”.

Él se pregunta: ¿es necesario tanto enojo?. Con decirme sí, bastaba. Ya no pregunta, sale, camina, toma las escaleras, desciende despacio. Siente un gran peso, ahora arrastra los pies. Camina vacilante; muy, muy lento…

Por la libre 2158 del 14de septiembre 2019 Por Ignacio Cortés Morales

1.- Carmen y Tania ¿el final? 2.- El prianfifismo      3.- La Bañón   4.- Es la hora de EE

1.- Con exactitud no se sabe cómo están las cosas, en la inteligencia que parece que sí, pero no y no, pero sí, en una ambigüedad que hasta parece conveniente, porque, al no haber definiciones, sino hechos sin llegar a la confirmación, se dejan salidas que pueden ser aprovechadas por los actores políticos.

Faltan recursos legales, y los que se tienen ya cobrados, quedan en el terreno de las interpretaciones, lo que pone a girar a los actores, quienes están en el limbo, porque, una interpretación puede dar al traste con toda la legalidad y días después resulta que el gozo se irá al pozo, por lo que no se emiten las palabras de apoyo o de rechazo de los actores políticos, porque esperan más datos para ir en la dirección correcta, pues, como están las cosas, con la información fluyendo, lo que se da como un hecho ahora, en diez minutos ya no lo es, y la felicidad se ahoga o renace la esperanza, de acuerdo al bando al que se pertenezca, pero lo cierto es que no hay purismo, de uno y de otro lados, se cuenta con personajes cuestionados de sobrada manera.

En el caso de Carmen Cuevas, sobre su permanencia al frente del Tribunal Superior de Justicia, cuando pudo salir con dignidad, apegándose a la justicia, al sentido común, va a las leyes y está metida en situaciones complejas, dejando a los integrantes de este TSJ en tal división que se atomizó, porque si de un  lado hay nueve para una causa, al darse por enterados de que vino la caída de Carmen, van a querer sustituirla y pueden salir todos a reclamar un espacio; los que tienen posibilidades reales van al puesto, y los que no, van a querer privilegios, con lo que, el que termine al frente, llegará amarrado de las manos, y no precisamente para que no tenga la tentación de caer en la corrupción, sino que no podrá hacer valer el poder en bien de la ciudadanía, sino en favor de los tantos intereses creados que se manejan al interior de las instituciones, y más tras actos como el que estamos viviendo, en donde más se da la lucha por el poder que por sanear estos tribunales para ponerlos al servicio de la justicia y del pueblo, sino que seguirá siendo de cúpula, lo que no permitirá acercarlo al anhelo ciudadano de que se mire para abajo.

¿Dónde está Nadia Luz, en qué lado se encuentra la señorita?, ¿pensará que ya se olvidó que fue candidata a la gubernatura por parte del Verde y que, después de jurar mil veces que no se pondría a las órdenes de Rodrigo Gayosso, ahí finalizó, burlándose de sus palabras, haciéndolas pedazos?. Ese lance marcó su destino porque no se olvidará jamás

En cuanto al congreso local, Tania Valentina estuvo sujeta con alfileres, primero porque el cambio correspondía tras de un año en el poder, sobre todo porque fue un periodo en el que lo único que prevaleció fue el escándalo y el pleito, que de las leyes, nada, sin contar con que fue la señora la que dijo que no se bajaría el sueldo, traicionando palabra empeñada, y luego quiso prolongar su mandato artificialmente, por lo que, al final, iba a ser destituida en cualquier momento, y ese día ya llegó, aunque no es puro ni está libre de pecado político del otro lado donde hay pecadores que no podrán limpiar la mancha.

2.- El prianfifismo insiste en defender a los que generaron empresas fantasmas, facturas apócrifas y una serie de corruptelas, pero los van a mayoritear e iniciará la justicia.

3.- Gabriela Bañón aparece y no resuelve dificultades, quiere abarcar mucho, y en el interior de la Sección XIX hay tanta división que así enseñan los maestros las fracciones y las propias divisiones, lo que indica que las cosas no están tan perdidas, la señora tienen una utilidad, pero ya ni al SNTE sirve, por eso le mandan delegado con poder.

4.- En Educación Especial, la profesora Hermila, como jefa que es del departamento, sigue con sus cursos de capacitación para sus docentes.

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