“OJOS CIUDADANOS”, LA COLUMNA DE MARTIN PEREZ

PERIODISTA JOSÉ MARTÍN PÉREZ RODRÍGUEZ>>

 

Ojos ciudadanos>>

Martin Perez>>

Ver el dolor en la cara de los amigos de la victima, nos hace sentir en estado de indefensión ante el embate de la delincuencia.>>

 

Más de mil 400 asesinatos en el territorio morelense se han registrado en lo que va del año, son en promedio cinco hechos de sangre por día.

Juan David Juárez López se sumó a esa lista negra de personas asesinadas.

Juan David era el encargado de despacho de la Secretaria de Seguridad Pública de Cuernavaca y esto nos pone a pensar que estaba haciendo bien su trabajo.

En el Museo de la Ciudad le hicieron un homenaje de cuerpo presente. En los rostros de los asistentes había dolor por la pérdida del amigo, del compañero de trabajo, del padre de familia y del esposo amado.

Si asesinaron a quien se encargaba de la Seguridad Pública en el municipio, ahora uno como ciudadano común y corriente, que está desarmado, ¿qué nos espera ante el embate de la delincuencia?

La seguridad pública es responsabilidad principalmente del Gobierno Federal a cargo de la Guardia Nacional; en segunda instancia, del Gobierno del Estado, por medio del Mando Único Policial Coordinado; y, en tercer lugar, de los ayuntamientos, por medio de las Policías Municipales.

En fin, que Juan David debió ser cuidado por la Guardia Nacional y el Mando Único Policial Coordinado, para que su homicidio hubiera sido prevenido, al igual que los otros mil 400 asesinatos.

En otro tiempo, por menos de lo que ha sucedido ya se hubiera ido el gobernador; pero como ahora vivimos en la época de la Cuarta Transformación, ni siquiera una llamada de atención del Presidente de la República y lo peor del caso es que el jefe del Ejecutivo federal le ha dado todo el apoyo a Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Hemos pasado de todo, entre asesinatos de líderes sindicales a un costado de la sede del Poder Ejecutivo; tres motines en el penal de Atlacholoaya; el homicidio de un jefe policiaco y tres policías; y, hasta ejecuciones en pleno Centro de la ciudad.

¿A dónde vamos a parar?, ¿hasta cuándo tocaremos fondo?, son las preguntas que se hace éste columnista.

 

Hasta aquí llegó la tinta por hoy.

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