PERIODISTA JOSÉ MARTÍN PÉREZ RODRÍGUEZ>>

OJOS CIUDADANOS>>
MARTIN PEREZ>>
CUAUHTÉMOC BLANCO REBASA A GRACO RAMÍREZ EN ÍNDICES DE NO ACEPTACIÓN SOCIAL>>
A nadie le queda duda de que Graco Ramírez Garrido Abreu, con su pésima administración, fue factor en las pasadas elecciones para que el PRD fuera derrotado.
Dado que Graco Ramírez se empeñó en imponer a su hijastro, Rodrigo Gayosso Cepeda, como candidato a la gubernatura, no se logró la alianza electoral con el PAN, en contra posición con lo que sucedió a nivel nacional.
Además, el Estado de Morelos se debatía dentro de una crisis de inseguridad y la corrupción permeaba en el Gobierno del Estado.
Graco Ramírez victimiza al entonces alcalde capitalino, Cuauhtémoc Blanco Bravo, al presionarlo con todo el peso del Estado y ponerlo contra las cuerdas. Graco le dió a Cuauhtémoc el pretexto perfecto para no dar los resultados esperados a la sociedad y éste recurría con frecuencia a la frase: “Graco no me deja trabajar”.
El partido del Sol Azteca quedó tan mal, que está prácticamente en proceso de extinción del territorio morelense.
Muchos de los actores políticos amarillos abandonaron las filas perredistas para sumarse a MORENA.
Toda esta reflexión va a razón de que Cuauhtémoc Blanco lleva una administración que no convence a nadie; en donde la mayoría de los morelenses nos sentimos inseguros dado que en lo que va del año se han registrado más de mil 470 homicidios dolosos y los delincuentes ejercen su reinado. Actualmente, es el gobernador peor calificado en todo el país.
El gobernador victimiza al alcalde capitalino, Francisco Antonio Villalobos Adán, y le aplica la misma medicina que le dió Graco a él mismo.
El rechazo es tal, que la exposición de flores de noche buena que impulsó el ayuntamiento capitalino en las escaleras de la plaza de armas “General Emiliano Zapata Salazar”, fue debut y despedida y tuvo que ser trasladada al jardín Juárez, donde está el kiosko.
El asesinato del encargado de despacho de la Secretaria de Seguridad Pública municipal, Juan David Juárez López, puso de relevancia todavía más la inseguridad. Ante éste hecho, Villalobos Adán pidió una nueva cita con Cuauhtémoc Blanco, esperemos a ver sí se da el encuentro, además el alcalde se ha mostrado dispuesto a tomar en sus manos la seguridad pública de la ciudad con el apoyo del Gobierno Federal.
En tan sólo un año de Gobierno, Cuauhtémoc ha rebasado los índices de rechazo social a su gestión en comparación con Graco Ramírez durante el último año de su administración.
Habría que preguntar a los petistas y morenistas si les convendría aliarse electoralmente con el PES para el próximo proceso electoral. Por lo que se prevé, hasta el momento, es que el PES no vaya en alianza electoral para las votaciones intermedias.
Cuauhtémoc Blanco invita a sus eventos sólo al dirigente estatal del PES, Jorge Arguelles Victorero, a ningún otro líder partidista; es más, el gobernador no ha convocado a la Mesa de la Gobernabilidad. A los delincuentes les conviene tener un Estado dividido y qué mejor para ellos que Cuauhtémoc practique el divorcio con todas las fuerzas políticas y sólo éste casado con el PES. Usted qué cree: ¿Será necesario que se establezcan relaciones institucionales entre el jefe del Ejecutivo estatal y los dirigentes de partidos políticos?
Dicen que lo cortés, no quita lo valiente.
Asimismo, dicen que a los hombres hay que conocerlos por sus hechos y la evidencia indica que el proyecto para la alcaldía de Cuernavaca de Cuauhtémoc y hasta para la gubernatura es Jorge Arguelles Victorero.
Cuauhtémoc no ha entendido que es el jefe politico del Estado de Morelos y que sus decisiones afectan la actividad política, ya sea de manera positiva o negativa.
El carácter del gobernador poco ayuda para darle un camino diferente a la entidad morelense. Actualmente, vamos hacia el despeñadero (para retomar palabras de AMLO), porque mientras no se resuelva el problema de la inseguridad no se podrá avanzar en materia económica y de desarrollo social y para retomar el camino hacia la pacificación de la entidad se requieren de todas las fuerzas políticas, pues un sólo partido político no alcanza para lograr la gobernabilidad.
Hasta aquí llegó la tinta por hoy.

