MANUEL GARCÍA Y GARCÍA>>

- Antes de Salir de Casa…>>
- USTED QUE OPINA?>>
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HOY ES MIERCOLES 4/MARZO/2020>>
¡¡QUE MIEDO!!>>
- *.- Todos nos Alarmamos”>>
- *.- Fuertes Detonaciones>>
- *.- La Mula no Era Arisca>>
- *.- Se Reflejaba el Terror>>
Sábado por la tarde noche. De repente fuertes y alarmantes detonaciones; ráfagas de aquí para acá y de acá para allá. Se reflejaba el terror en el rostro de quienes las escuchábamos; unos querían meterse a las recámaras. Otros a tirarse al piso y uno más decía: “no pasa nada”, pero tenía miedo también.
Es que hoy en día por doquier hay disparos, hay balaceras y en muchas de ellas hay muertos, hay ejecutados y por lógica, existe el temor fundado.
De inmediato subí al Facebook que se oía una balacera con armas de grueso calibre; quizá un R-15, esos llamados cuernos de chivo, o no sé qué calibre, se oía re rafeo; todos los de la casa estaban espantados.
Utilizamos con celulares para hablarle al familiar que faltaba en casa. Había salido a trabajar. Le hablamos a su esposa, misma que en ese momento calmó el terror que había en la casa: “no fueron balazos, fueron cuetes, yo los oí y vi las luces en el cielo”, dijo.
Nos calmamos un poco, pero como conocemos a través del mismo face cómo se las gastan los grupos armados y los enfrentamientos que sueles suscitarse y en donde hay ejecutados y hasta gente inocente muere, pues, la verdad nos ciscamos.
Recuerdan ustedes la balacera en Sonora, en donde habían detenido a Ovidio y que grupos armados lo rescataron y el de hace tres o cuatro días, en donde una balacera retumbo para sacar del hospital a un delincuente.
Pues algo así nos sucedió. Las detonaciones iban y venían. De repente se oían disparos como de pistola y un calibre bajo, pero de que nos espantaron, lo hicieron y muy feo.
En el Facebook, el periodista Paco Guerrero me contesto: “dónde fue, hasta acá se oyeron las detonaciones”, me dijo.
Cuando me dijeron que no eran disparos de arma de fuego, de inmediato subí al face que había sido falsa alarma, por fortuna ya nadie contestó, pero eso sí les digo, toda mi familia y yo tuvimos miedo y hasta nos queríamos meter debajo de la mesa o de donde fuera porque la verdad las detonaciones sí parecían balazos y de muy grueso calibre”.
Dicen que la mula no era arisca, pero ahora podría suceder como en el cuente del lobo y el cordero, que tanto grito que venía el lobo que cuendo fue verdad, ya nadie le creyó y cayó en las garras del malvado lobo.
Ante todo esto, usted amable lector QUE OPINA?
Soy su amigo MANUEL GARCÍA Y GARCÍA.

