PERIODISTA JOSÉ MARTÍN PÉREZ RODRÍGUEZ>>

OJOS CIUDADANOS>>
MARTIN PEREZ>>
SANZ RIVERA ESCONDE LA CABEZA>>

La última vez que fue visto José Manuel Sanz Rivera, fue el pasado 12 de marzo, en el salón de Comisiones del Congreso local durante su comparecencia ante los diputados con motivo de la glosa del primer informe de Gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo. Sanz Rivera ha sido captado en el interior de su casa con su protegido Gerardo Becerra Chávez Hita.
El titular de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), Santiago Nieto Castillo, confirmó que existen dos carpetas de investigación en contra de Sanz Rivera, con lo cual al Ejecutivo estatal se le acabaron los pretextos de que sólo eran presunciones.
Cuauhtémoc Blanco sabe con certeza que su mano derecha y mánager es señalado de presunto lavado de dinero y evasión fiscal.
El reloj avanza y llegará el momento en que Sanz Rivera tenga que presentarse a comparecer ante la autoridad judicial para deslindar responsabilidades. No tiene escape.
Cuauhtémoc Blanco continúa en su postura de no pedirle la renuncia como titular de la Jefatura de la Oficina de la Gubernatura, lo que es lo mismo que apoyarlo, pese a la exigencia del dirigente estatal del PES, Jorge Arguelles Victorero, y del diputado local José Casas González.
Sanz Rivera no ha dado la cara desde su último evento público y mucho menos ha dado entrevistas a los medios de comunicación.
Cuauhtémoc Blanco tal vez piensa que con la problemática generada por el COVID-19, a la gente se le olvidará el problema legal que enfrenta su mánager.
Cuauhtémoc tiene en sus manos una papa caliente que se niega a soltar pese a que le está provocando quemaduras de segundo y tercer grado, porque es muy macho y nadie le va a decir lo que tiene que hacer.
Cuauhtémoc ha caído en la complicidad, pues ya no hay duda de que Sanz Rivera enfrenta dos acusaciones.
Hay que recordar que precisamente Sanz Rivera era la persona que gobernaba en el ayuntamiento capitalino y después en el Gobierno del Estado, luego de que Cuauhtémoc le dejó esa responsabilidad en sus manos, lo cual le daba libertad a Cuauhtémoc para hacer lo que quisiera e irse de vacaciones con su familia. En unos días más, Sanz Rivera se verá obligado a dejar el cargo, porque se verá impedido a despachar tras las rejas y entonces veremos qué hará Cuauhtémoc, sin nadie que pueda tomar sus responsabilidades.
Hasta aquí llegó la tinta por hoy.
