AURORA ALBAVERA SOTELO>>

Domingo 3/Diciembre/2017>>
- INDIGNANTE, MUY INDIGNANTE…
- CON LLAMADAS NOCTRURNAS TRATAN DE EXTORSIONAR
- A GENTE BUENA Y HONESTA DE CUERNAVACA>>
Aurora Albavera Sotelo><
“¡Tenemos secuestrada a su hermana Marina, por lo que le estamos exigiendo dos millones de pesos!”, >>no avise a la policía,. De hacerlo, su hermano Ramón, pagará las consecuencias”, es el mensaje que recibió la señora María José vía telefónica y quien por lógica, se alarmó de tal manera que sin importarle que era de madrugada, les empezó a llamar a sus hermanos, mismos que le contestaron: “Estamos bien. ¡Qué pasa”. Y luego explicarles, la recomendación fue no contestar el teléfono de casa.
En este texto hay muchas cosas importantes.
¿Cómo sabían los delincuentes que María José, tenía dos hermanos y éstos sabían sus nombres?, ¿de dónde sacaron los nombres, y el número de teléfono de la que hubiera sido víctima de extorsión por parte del crimen organizado.
Por desgracia el teléfono de casa no tenía identificación, pues de haberlo tenido, el número de donde llamaron hubiera quedado en la base de datos, pero como no, hoy la señora María José tiene miedo de que los delincuentes vuelvan a llamarla y amenazarla, debido a que ella, por miedo les colgó de inmediato.
Si los delincuentes supieron el número telefónico dee la señora María José y los nombres de sus dos hermanos, seguramente los extorsionadores podrían atentar contra ella y su familia.
Afirman quienes conocieron este intento de extorsión que existen números de emergencia, como el 911, o 046 u otros, pero desgraciadamente en estos números no contestan, porque se intentó hablar para poner al tanto a la policía de la amenaza que estaba sufriendo la señora María José.
Hoy, la señora en mención tiene miedo y miedo fundado, ya que los delincuentes intentaron extorsionándola, diciéndole cosas que ella solo sabe, como el nombre de sus hermanos; pero por fortuna los delincuentes no lograron su objetivo.
Ante tal situación, existe una enorme polémica de tener a no una pistola en casa para defenderse de los malandros, pero sin correr el riesgo de ser detenidos y sancionados por tratar de defender su vida, su patrimonio y su entorno.
Los diputados no han legislado al respecto, y menos ahora que éstos ya se van y los que entran, pues apenas lo van hacer, pero mientras son peras y manzanas, la sociedad está en manos de los delincuentes, sin que ninguna autoridad los auxilie.

