EL DOMINGO.>>
(Domingo 24/Agosto/2025)>>
“¡Esfuércense!”>>
Cuando alguien le pregunta a Jesús si son pocos los que se salvan. Él responde con una exhortación: “Esfuércense por entrar por la puerta estrecha”. La salvación es un don de Dios, pero necesario vivir según sus enseñanzas.

Isaías anuncia que Dios convoca a todas las naciones a su Reino. Jesús confirma este plan: la salvación está abierta a todos, pero quienes realmente sigan su camino podrán entrar. La imagen del banquete del Reino nos habla de comunión con Dios, pero también de una exigencia: hay que hacerse pequeño, renunciar a todo lo que nos aleja de Dios y asumir los valores del Evangelio.
Jesús nos invita a recorrer su mismo camino, que lleva a Jerusalén y pasa por la entrega total. La salvación no es automática, sino fruto de una respuesta concreta a Dios. Esforzarse significa vivir el Evangelio con autenticidad, confiando en que quien sigue a Cristo participa de su gloria.
