EL DOMINGO.>>
“LA MEJOR PARTE”>>

El diálogo de Abraham con Dios, que continua el relato anterior, prepara la enseñanza de Jesús sobre la oración.
San Lucas nos muestra a Jesús orando. Sus dicípulos, al verlo, le piden que les enseña
a orar, Jesús les concede su petición y les da el Padrenuestro; más que una simple fórmula, es un camino para entrar en diálogo con Dios.
Orar comienza con reconocer quiénes somos y a quién nos dirigimos; Él es nuestro Padre y nosotros, sus hijos amados. Aunque es creador, juez y Señor del universo, nos ama con ternura y nos da lo mejor, empezando por su Espíritu Santo.
La confianza y la bondad de Dios nos permiten orar con libertad e insist43encia. Como Abraham, que suplica con fe por los justos, nuestra oración cobra fuerza cuando está en sintonía con el corazón de Dios y su voluntad.
0000000000000000000000000000
