PERIODISTA JOSÉ MARTÍN PÉREZ RODRÍGUEZ>>

OJOS CIUDADANOS>>
MARTIN PEREZ>>
PRI, EN PROCESO DE RECUPERACIÓN>>
El PRI en Morelos ha vivido tiempos difíciles, pero como dicen después de la tormenta viene la calma.
Alberto Martínez González tuvo que luchar en los tribunales electorales para hacer prevalecer su derecho a desempeñar el cargo de presidente del Comité Directivo Estatal hasta el tres de julio del 2021, ante el intento del presidente del Comité Ejecutivo Nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, de removerlo por medio de un simple acuerdo.
Hay que recordar que el pasado dos de diciembre del 2019, el delegado del CEN en Morelos, Josué Cirino Valdés Huezo, fue agredido por tres militantes. La agresión inició en las escaleras y continuo hasta la oficina del secretario partícular del presidente del CDE, en el primer piso del edificio sede ubicado en la colonia Vista Hermosa de Cuernavaca. La cosa sólo quedó en unos cuantos catorrazos y no pasó a mayores.
En su momento, Valdés Huezo achacó el hecho tanto a Alberto Martínez González (quien no estaba presente al momento de los hechos), como al delegado en funciones de la del Comité Municipal de Cuernavaca, José Mejía Fernández, quien a final de cuentas intervino para evitar que la golpiza continuará contra el delegado.
El cuatro de diciembre, Josué Cirino Valdés Huezo inició la carpeta CNJP–PS–MOR–1344/2019 ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria mediante la cual pidió la suspensión de derechos políticos del PRI para Alberto Martínez González.
Hay que destacar que nadie puede ser juzgado sin que se le haya dado la oportunidad de interponer defensa a su favor.
Pero al viejo estilo del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas –azuzado por gente de su equipo de trabajo– emitió el acuerdo para la destitución de Alberto Martínez González y de paso nombró a Josué Cirino Valdés Huezo como delegado en funciones de presidente del Comité Directivo Estatal en Morelos.
Entonces, Alberto Martínez trató de ser escuchado en el CEN, pero ahí pusieron oídos sordos y por ende no hubo conciliación.
A Alberto no le quedó de otra más que defenderse en los tribunales electorales y en donde la principal arma que esgrimio es que fue electo por el Consejo Político Estatal y que no había cometido ninguna de las causales graves para ser destituido.
Por el momento, Alberto está al pendiente de lo que pueda suceder con la carpeta iniciada en la Comisión Nacional de Justicia Partidaria, puesto que está inconclusa todavía, claro que en caso de continuar el proceso.
En todo éste torbellino de sucesos al interior del PRI en Morelos, a Valdés Huezo se sumaron los ex candidatos a gobernador del Estado, Jorge Meade Ocaranza y Maricela Sánchez Cortés.
El hecho de que Alberto enfrentase a dos de los líderes de grupos políticos, fue positivo para su imagen al interior dado que Jorge y Maricela ya no son tan bien vistos por la base militante.
Hay que recordar que en la última elección, Jorge Meade no hizo llegar los apoyos a los representantes de casillas y generales en cada municipio y esto no se olvida fácilmente.
El panorama es que se empiezan a disipar las nubes al interior del partido tricolor y todavía están a tiempo de formar la estructura para el siguiente proceso electoral.
Alberto afina su equipo de trabajo y traza nuevas estrategias.
Hasta aquí llegó la tinta por hoy.

