PERIODISTA JOSÉ MARTÍN PÉREZ RODRÍGUEZ>>

OJOS CIUDADANOS>>
MARTIN PEREZ>>
- ¿Cuál será el costo politico de mantener a José Manuel
- Sanz Rivera en el gabinete estatal?>>
La semana pasada hubo presiones para el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y no pasó nada; José Manuel Sanz Rivera continúa al frente de la Jefatura de la Oficina de la Gubernatura.
El dirigente estatal del Partido Encuentro Social, Jorge Arguelles Victorero; el líder estatal de MAS, Matías Nazario Morales; y, el presidente de la Comisión de Gobernación y Gran Jurado del Congreso local, diputado José Casas González, fueron algunas de las voces que exigieron la renuncia de Sanz Rivera.
Sanz Rivera argumenta que ni siquiera ha sido notificado de que exista una investigación en su contra por parte de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), que dirige Santiago Nieto Castillo.
Pasó el fin de semana largo y sigue sin pasar nada.
El Gobierno del Estado informó que debido al coranovirus el titular del Ejecutivo estatal no aparecerá durante un mes en eventos públicos, lo que es buen pretexto para no tener que contestar a reporteros sobre preguntas incómodas relacionadas con Sanz Rivera.
Lo que se puede avizorar es que Cuauhtémoc Blanco no tiene ninguna intención de remover del cargo a Sanz Rivera, al igual que a ningún miembro del gabinete estatal.
Aunque se confirme que el funcionario estatal está implicado en presunto lavado de dinero por la UIF (tarjeta amarilla), mientras no haya una resolución en firme (tarjeta roja), pues Cuauhtémoc Blanco seguirá aguantando el cambio, para hablar en términos futbolísticos.
La cuestión es que los efectos no se sentirán de inmediato, sino a mediano plazo, cuando se celebre el próximo proceso electoral, en donde los partidos de oposición ligaran: Cuauhtémoc Blanco– Sanz Rivera– lavado de dinero– corrupción– inseguridad– PES.
Seguramente habrá víctimas colaterales como candidatos a diputados federales y locales y presidentes municipales. Sin duda, Cuauhtémoc Blanco y Sanz Rivera serán factores electorales.
Graco Ramírez Garrido Abreu y Rodrigo Gayosso Cepeda fueron ligados con el concepto de corrupción en el pasado proceso electoral y ahí están los resultados.
Con todos los cuestionamientos sociales por no resolver el problema de inseguridad, Graco Ramírez logró en la elección intermedia que el PRD obtuviera mayoría en el Congreso local y de ésta manera aseguró un final feliz para su administración.
El reto para Cuauhtémoc Blanco es que los candidatos del PES ganen la mayoría en el Congreso local en la próxima elección intermedia, pero la cuestión es que aunado al caso “Primavera” la inseguridad no ha disminuido sus niveles todavía y la percepción social es evidente, ante el número de cadáveres que se acumulan todos los días. Cuauhtémoc Blanco es penúltimo en aceptación social entre los gobernadores del país, sólo por arriba del michoacano Albores Conejo.
Hasta aquí llegó la tinta por hoy.

