PERIODISTA IGNACIO CORTES MORALES>>

Por la libre 2224 del 19de noviembre del 2019 Por Ignacio Cortés Morales
1.- ¿Qué quiere J. Sicilia? 2.- Jiutepec 3.- Tiempo completo 4.- América Latina
1.- A Javier Sicilia, el mismo que besaba a los que declararon la guerra que tiene al país en plena tragedia todos los días, no lo entiendo, en ocasiones parece ser un hombre de izquierda, progresista, pacifista, entregado a las causas superiores del país, y otras hace lo posible para que se le considere del sistema, parte de la derecha mercenaria, que se aburre en la inacción y lanza la piedra, y no sé si es porque quiere notoriedad o porque de verdad cree lo que dice, y pareciera que exige que el gobierno siga la línea letal sobre los delincuentes, la que está probada que no funcionó, porque si hubiera sido así, a estas alturas, no se tuviera la dificultad en el grado en el que se padece todos los días el baño de sangre y estar a merced de la delincuencia, organizada o no, con la mortandad constante, con cabecillas criminales en cárceles, pero sigue su poder igual.
De nada sirvió que fuera detenido el Chapo, extraditado, si la capacidad de reacción de su grupo prevalece, si de nada sirvió el asedio y la muerte de decenas de jóvenes que se les obligó, convenció o engatusó que vendrían las riquezas si se unieran al crimen, si la situación se padece todavía, y si esa orden de violencia se dictó desde la presidencia no funcionó, no veo la razón de que se insista en ese camino. La autoridad presidencial no enviará a nadie a masacrar, sea quien sea porque nadie tiene derecho a asesinar, a dictar juicios sumarios, sino a seguir la senda del derecho al que todos deben aspirar, quien sea, pues sólo así, atendiendo a las leyes, refundando el poder judicial para que se le crea, se podrá arribar a la paz, a la cual sólo se llega si existe bienestar generalizado, si se tienen satisfactores garantizados para todos, si hay estudio, atención médica, trabajo, recreación, justicia, y es evidente que con el neoliberalismo no se trabajó para ello, sino todo lo contrario, al pueblo se le explotó, se le hizo trizas, se le humilló, se le dejó en estado de indefensión, se generaron reformas retardatarias, y se les endilgó ese calificativo de estructurales y nunca generaron la riqueza prometida, sólo pesares, ¿o no señor Sicilia?, y le pregunto, ¿cuál es su verdadera intención al reaparecer a esta hora?.
La violencia existe, está en todas partes, antes y después de los Le Barón, tragedia tan lamentable como todas las demás, y, le pregunto, ¿cree usted que se si lanza una fuerza letal sobre el país, acabará la delincuencia, por lo menos se disminuirá lo suficiente para que valga la pena el sacrificio que enlutará a muchos más lugares de los que ahora están en esa circunstancia tan triste?, y le contesto con la realidad que nos ocupa y que a usted le preocupa, que no, al contrario subiría la tragedia, y si no quiere tomar ejemplo del caso nacional, ahí está la Colombia de los años recientes, en donde de un lado se venía la violencia y la respuesta era peor, por lo que l dejo en la mesa la reflexión sobre dos situaciones: atajar la violencia de raíz, atendiendo las causas, o atacar con odio y rencor.
2.- En Jiutepec se sigue con los programas, un día con el canje de armas por objetos de utilidad para la vida cotidiana, y otro con deporte, yendo a la cancha, estando con los actores, con los equipos, con los futbolistas, y uno más con la atención a espacios que están sin utilizarse, acondicionándolos para que sean ocupados por los jiutepequenses, y siento que para el segundo año de gobierno, las cosas serán superiores a lo visto ahora.
3.- Es la hora en que las escuelas de tiempo completo deben entregar resultados no sólo en lo académico, sino también en los programas deportivos, artísticos, culturales, sociales y sustentables que justifiquen su continuidad en este programa trascendente.
4.- América Latina está en la hora de sus definiciones, en Chile buscando acabar con su gobierno neoliberal, en Bolivia peleando por el regreso del hermano Evo, en Haití por salir de la extrema marginación, y en ninguno de los tres casos se ve a la OEA defender al pueblo, como no lo hizo en Ecuador, ni tampoco al panista Maná en la lista de un concierto, como se hizo en el caso de Guaidó, en su calidad de títere del imperialismo.

