“POR LA LIBRE” DEL PROFESOR IGNACIO CORTES MORALES

PERIODISTA IGNACIO CORTES MORALES>>

Por la libre 2269 del 5 de enero del 2019 Por Ignacio Cortés Morales>>

19- Sólo una cita más>>

Tal y como lo predijo el escritor, C no llegó al segundo desayuno. El escritor ni siquiera se levantó temprano. Sabía que nada se movería, que lo predicho así quedaría, y la inasistencia le caló hondo a ella, quien albergaba un gran sentimiento de culpa, porque, aunque confiaba en la caballerosidad de él, si se sintiera despechado por su actitud, llamaría al director general y cancelaría el trato, dinero es lo que le sobraba para romper el trato, devolver el dinero y pagar daños y perjuicios, en caso de ser necesario, que con dar la obra a otra editorial recuperaría lo pagado y ganaría mucho más, porque, es cierto, había dejado bajas las ganancias para beneficiar a la señorita, su amor o su experimento o las dos cosas, su conquista consumada en cuanto él lo decidiera. La tenía a su merced.

Él no dio señales de vida, pareciera que su ausencia pasó de noche, que no tuvo repercusiones, tanto que seguía la vida el monótono andar, casi abrumador para ella que esperaba una reacción, un enojo, un reclamo, algo que le indicara que le importaba, pero nada, y eso le tenía inquieta, le pesaba, tanto que varias veces estuvo cerca de llamarle, pero se resistía, al tiempo que la relación con S la descuidó.

Con el pretexto de trabajos extras, le pidió unos días; él no quiso preguntar para no ser más herido de lo que estaba; era evidente que la labor sólo se tenía como un pretexto, que él no era importante, por lo menos no era la prioridad para ella.

No es que se resignara, en S había dignidad, y ese espacio tan propio, tan personal, se debe mantener porque es el que saca a flote al ser humano, por lo que aceptó esta situación y no hizo ningún cambio en su vida, la empresa siguió y él con ella, siempre puntual a la hora de las citas, de atender los asuntos, de estar al pie del cañón.

Jamás lo verían de rodillas, sin embargo, se alejó de cualquier asunto social, ningún desayuno, comida ni cena, del trabajo a su casa, y sin contestar ninguna llamada fuera de las horas de trabajo; el director de la empresa era quien resolvía las cosas en esos horarios; ni siquiera la noche en la que se le buscaba de Europa para decirle que aceptaban las condiciones para la expansión en el Viejo Continente, con lo que se crecería a la N potencia, quería contestar, en realidad sólo le dijo al director: Mañana. “Pero señor, urge. Por favor”. Dije que mañana. ¿Qué, no hablo en español?.

Se dirigió a su asistente que le había pasado el celular, poniéndose de pie, estrujando la hoja que escribía. Obedece, por favor; si te digo que no quiero contestar es no. Dame otro trago por favor. “Señor, si me permite, sólo un trago más, ¿le parece?”.

No dijo nada. Se acercó a su fiel sirviente. Le tomó del hombro y le soltó palabra a palabra: Sólo tú sabes la verdad, sólo tú sabes lo que estoy sufriendo, mi ínclito amigo. No lo digas, no quiero la compasión de nadie. Sabes, ya no traigas el trago. Mejor, agua mineral, un par de botellas, hielo y limón. Estoy escribiendo. No te apures, no me refugiaré en la bebida. Sería tonto. Alguien decía que escribía bien. Voy a hacerlo; ojalá y me acuerde.

  • Señor, lo admiro. Otro en su lugar estaría deshecho.
  • Lo estoy, amigo, lo estoy, pero no me emborracharé, ni gritaré; acaso me cortaré las venas, pero fuera de ello no hay nada de qué preocuparse. Dame lo que te pedí, y no me mires así. Fue sólo una broma. Claro que no me cortaré las venas; me alejaré de muchas cosas, pero nada más. Ya una vez, por C, me dejé caer en el alcohol, pero ahora no. Lo que me duele sé dónde está y ahí quedará; el dolor es mío y nadie tiene que enterarse. Tú porque lo adivinaste. Eres como mi Pepe Grillo. Ven, dame un abrazo. No sabes cómo agradezco tu solidaridad. Trae lo que te pedí y ya retírate a descansar, de lo contrario tu mujer te va a reñir fuerte.
  • Con su permiso señor. Voy por ello. Se lo traigo ahora y me iré a descansar. Usted también debería hacerlo. Ya son pasadas las 12 de la noche, señor S.
  • Bien. Sólo tenme un vaso grande con el mineral, los hielos y los limones y más hielo en otro vaso. Es todo. A mano no me salió ni una línea. Probaré en la computadora. A la mejor me sale el Quijote tercera parte o la Biblia sin tantos equívocos. Con que me salgan dos párrafos de lo que sea, será positivo. Anda.

    Al día siguiente, al llegar a la oficina, su asistente le recibió con la noticia de que C le había llamado para invitarlo a comer. ¿Por qué no lo hizo a mi celular, dijo él al tiempo que lo sacó. Pero si está apagado. Bueno. ¿Los pendientes están en mi escritorio?. “Sí señor. Le comunico con la señorita C, al momento”.

    No, voy a revisar los pendientes y le digo, señorita. “Perdón, señor, pero se notaba su urgencia”.

  • Comunícame a su casa. A esta hora ya debió salir C. Quiero hablar con su mamá, por favor. Sólo que la señora no responda, me comunicas con C.
  • Sí, señor, en un momento tendrá usted la comunicación.
  • Señora, ¿cómo se encuentra?. Qué gusto que esté bien. Me alegra.
  • Yo estoy bien, muchas gracias, pero parece que usted ya extravió el camino a ésta su casa. No lo hemos visto por acá. ¿Qué le hicimos para que ya no nos visite?. Véngase en cuanto su tiempo se lo permita. Tenemos que hablar mucho.
  • Seguro, señora; por ahí estaré esta noche, si me lo permite. No le prometo ir en este momento porque tengo muchos pendientes, pero sí en la nochecita.
  • Lo estaré esperando.

    “Lo estaré esperando”, reiteró S; no me dijo “los estaré esperando”, eso quiere decir que no relaciona a C conmigo. ¿Qué sabrá la señora que yo no sepa?. Ante esto, ante el recuerdo de su amada, él volvió a caerse en la soledad de su oficina. Por más que lo intentó, no pudo evitar el silencioso llanto, la ansiedad. Se echó para atrás, recargado en el sillón, se quitó los lentes y dejó que el llanto siguiera. La tenía en la memoria desde el primer encuentro, hasta cuando lo aceptó, en aquel lugar el cual volvió a visitar hace unos días, sólo, en la mesa en la cual estuvieron, y luego caminó, como lo hizo en aquel momento.

    ¡Qué pena que todo se haya acabado!, que de aquello no quedara más que la apariencia, la ausencia de ella, su desamor, y el de él, intacto; era de él, no lo iba a compartir ni iba a llorar ante nadie. Si ya hacerlo en la oficina se lo había prohibido, pero esa mañana no se aguantó.

    Dejó sonar su celular, y tampoco atendió el llamado de su asistente, quien pensó que estaba metido en sus pendientes o contestando otro llamado, pero después de 15 minutos, tocaron a la puerta.

    Déme cinco minutos, señorita, por favor, le pidió él por el interfón. “Con gusto señor. ¿Quiere que le lleve un café?, ¿necesita otra cosa, señor?”. No, sólo déme cinco minutos, por favor. Se incorporó, secó las lágrimas con un pañuelo, volvió a ponerse los lentes; respiró profundo dos o tres veces, y cuando consideró que estaba en condiciones le pidió a la asistente que pasara.

  • ¿Está bien, señor?.
  • Sí, ¿por qué no iba a estarlo?. ¿Qué se ofrecía con tanta urgencia?.
  • Le habló la señorita C. Que lo intentó dos veces por su celular también. ¿Se la comunico, señor?.
  • Yo le digo, señorita. Que esto vaya al departamento de contabilidad, que lo analice y que me dé el balance, si se debe o se gana, por favor. Y dígale al director que la instrucción es precisa. Si yo digo que no se me moleste fuera de las horas de trabajo, no está a discusión. Es no. Si hay algo que resolver para eso está, y si urge mi presencia, mi opinión o firma, que lo retarde. Mientras que me pase una tarjeta informativa sobre el asunto.
  • De hecho quería hablar con usted
  • Pero yo no. Que me mande la tarjeta. La valoro y ya veremos.
  • Señor, si me permite…
  • Espero la tarjeta. Gracias. Cuando la tenga me la pasa, por favor. Es todo.
  • Sí señor, como usted disponga.

    Ya ni siquiera le preguntó por la comunicación con C. Salió inmediatamente.

  • Comuníqueme con C, por favor.
  • Sí, señor, con gusto.

    S no quiso llamar a C directo de su celular, pidió que lo hicieran de la oficina, con intermediarios. Quería patentizar que algo estaba sucediendo y que él lo sabía y lo entendía, que no iba a romper lanzas, pero que no estaban las cosas a partir un piñón.

    Para desgracia o fortuna de S, C dejó el celular en su oficina y ahí su secretaria le dijo que fue a la dirección general pero que no tardaría, que en cuanto llegara, se establecería la comunicación, lo que se le pasó a S.

    Media hora más tarde, la asistente de S lo volvió a intentar y la respuesta fue la misma, y 30 minutos después, nuevamente lo mismo.

  • Ya déjelo señorita. Deje el recado de que cuando llegue se comunique C con nosotros.
  • Sí, señor. Daré espacio de media hora.
  • Bien, bien, al fin aquí usted hace lo que quiere.

    S lo dijo en broma, y así lo tomó la asistente, quien sabía perfectamente diferenciar los tonos de su jefe, igual que sus gestos, sus pausas, y no dejaba de lamentar lo que estaba pasando, y se decía que no era justo lo que hacía C con el señor, “él tan bueno y nada alejado de la mano de Dios, y con una empresa en ascenso. Ella está mal”, y lo repetía muchas veces, no para convencerse, estaba convencida, y es que la peor opinión hacia una mujer, siempre viene de otra mujer. Ellas son lapidarias con lo que hacen otras.

    – Que, por favor, cuando llegue la señorita C, que se comunique con el señor S.

    – Sí señorita, así se lo haré saber. Muchas gracias.

    Cuando C regresó de la reunión, venía contenta. El director le comunicó los avances de la edición de la obra del Escritor y del libro de los jóvenes cuentistas, y que de la primera obra, se tenían decenas de solicitudes de librerías que querían las obras completas del maestro, seguro premio Nobel en uno o dos años, y que se había puesto como condición que también compraran el trabajo de los noveles escritores, y todo se aceptó, así que en uno o dos meses y las obras estarán en el mercado.

    Éxito total. La inversión estará pagada con la segunda edición de la obra del Escritor, de tal suerte que las siguientes, serán de ganancias para la editorial, con ganancias tan boyantes que tendría dinero de sobra hasta que se encontrara un nuevo hit, y para C, el futuro le sonreía. El dinero no sería problema para ella de ahí en adelante, así que la casa y el coche nuevos, se tendrían pronto.

    “Mi mamá estará feliz, le podré comprar su casa con un gran jardín, como siempre la quiso, y yo me podré comprar coche nuevo. No cabe duda, en mi vida profesional, las cosas me están saliendo bien, pero en lo personal no está bien. S ni siquiera me contesta y el Escritor no ha hecho nada para comunicarse conmigo. Lo haré yo, por encargo de la editorial, para que sepa cuándo saldrá la obra al mercado”.

  • Señorita le hablaron varias veces de la oficina del señor S y que cuando llegara se comunicara.
  • Lo haré después, antes tengo que hacer una llamada. No me interrumpa, por favor, así se caiga el mundo, ¿de acuerdo?.

    Ella hizo la llamada, y del otro lado de la línea, el Escritor se encontraba con su ayudante y le dijo: “¿Ya ves?. Ya llamó. Contéstale, dile que estoy ocupado, que me llame en una hora o dos.

  • ¿Señor?. Buenas tardes
  • A sus órdenes
  • ¿Es usted el escritor?
  • No, señorita soy su asistente, en qué le puedo servir?.
  • Me urge hablar con él
  • Está ocupado señorita.
  • Señor, le habla la señorita C.
  • Estoy ocupado, ¿qué no ves?. Que llama en una o dos horas. Cuelga y llévame a la biblioteca jamón, quesos, vino.
  • Señorita, el señor está ocupado. Ojalá y le pueda llamar en una o dos horas, por favor.
  • Pero, señor, de verdad me urge.
  • Señorita, no insista, el señor está ocupado y ésa fue la instrucción que dejó, y ahora perdóneme, que debo cumplir órdenes.

    C ya no insistió, y llamaría en una hora, no quiere arriesgarse a llamar en dos horas y diga que lo haga otro día.

    Desde luego que al llamar en una hora le dijeron que lo hiciera en hora y media, que el señor seguía ocupado.

    Al cumplirse el paso, llamó C y encontró al escritor, quien le dijo, sin más que la esperaba mañana para desayunar en su casa, “Sí, en lo que será nuestro último en su tipo”.

  • Pero, apenas sería el tercero, faltaría el cuarto.
  • Si lo quiere programar en cinco o seis años, adelante. Voy a Europa, África y Australia, a conocer los movimientos literarios, conocer personas, tendencias.
  • Iré con gusto

    Ya se va, y al tiempo que se sintió aliviada, sabía que si algo estaba buscando, tendría su última oportunidad y tendría que hacer todo porque después no lo vería en cinco o seis años.

    Ella estaba atrapada, por lo que hiciera, ya no tiene margen. Si de verdad lo quiere, tendrá que hacer un gran esfuerzo para conquistarlo. No tendría otra. ¿Y S?.

    Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

 

Por la libre 2268 del 4 de enero del 2019 Por Ignacio Cortés Morales

1.- Doblan a Villalobos muy rápido   2.- Protestas    3.- Tiempo completo  4.- Congreso

1.- Al final del cuento el que dijo la última palabra fue el dudante alcalde capitalino, el señor Antonio Villalobos: “lo que usted diga, señor Ben Hur”, y permitió que el centro se vea poblado de comerciantes, aunque sólo por tres días, con un permiso especial; sin embargo, a los establecidos les va a cobrar los impuestos correspondientes, sin importar que se enfrenten a una competencia terrible, y entonces las palabras de todo dentro de la ley, se hicieron humo apenas una ligera presión de un personaje que llega a caer hasta en lo siniestro, en la agresividad personificada, sin que nadie le ponga freno, en la total impunidad o algo parecido. Ni la autoridad, ni sus agremiados, quienes hasta parece que se derriten de miedo, sin la capacidad para organizarse para quitarse este lastre nefasto, tan ligado al graquismo y lo que ello representa, con sus grupos intimidadores para el que se atreva a pedir justicia; hasta que la unidad destierre a esta clase de seudolíderes.

Los comerciantes ambulantes deberían ser entendidos por las autoridades, entenderlos y brindares respaldo, hacerles sentir que pueden vivir sin esta clase de personajes que les hostigan y les cobran las cuotas, si no es por amor, por la fuerza, y más a fuerza que por amor, a quien se impone con ventaja y pobre de aquél que se oponga, porque le irá mal.

Si la autoridad actuara con justicia, si diera a cada quien lo que le corresponde, no habría necesidad de sindicatos, los que, al estilo mexicano, terminan por contener las demandas de los trabajadores para favorecer las de los patrones, con los que llega a darse el contubernio a cambio de cantidades importantes de dinero, mientras que la parte laboral cada vez en condiciones más deplorables, y no es privativo de los fenicios; si se da en los docentes, qué se puede esperar en otros, en los que se tienen menos libros

Aquí, además de criticar ampliamente el sindicalismo al estilo tlahuica, igual viene para el alcalde capitalino, porque se deja la impresión de que fue obligado a otorgar permiso por tres días, y es delicado que se vea obligado por esta clase de personajes, porque el acuerdo es con ellos y no con los fenicios, y los ganones serán lo seudolíderes, quienes van a cantarles a sus agremiados que se debió a ellos el que tuvieran ese espacio, y así fue, dejando escapar Villalobos la ocasión de hablar directo con los comerciantes y ser él quien les otorgara en directo el permiso, para que no se les debiera a los conocidos, pero al señor alcalde, no tiene iniciativa, no tiene altura de miras, lo que debe cambiar en este segundo año de su gestión, en donde no habrá ya la disculpa de estar iniciando.

Villalobos tiene que dar resultados aquí y ahora, por lo menos dejar constancia de que se está en el avance, de lo contrario, su carrera política habrá llegado a su fin, y no sólo de él, sino de los morenistas para la capital, y entregar esta ciudad a Hugo Salgado o a los blanquiazules, sería un error, porque para recuperarla será misión imposible, así que se está ante la última oportunidad de trascender, de defender el apellido, de ser alcalde.

2.- Después de que Ayala recibió un respaldo federal de unos 200 millones de pesos, lo que no tenía precedentes, ahora se preparan protestas, y las más fuertes pueden llegar del lado de los radicales de izquierda que así le hacen el juego a la derecha; espero que sea sin darse cuenta, que si lo hacen de otra manera, estaremos ante ¿las 30 monedas?.

3.- Ante el inminente recorte en el programa de tiempo completo en los planteles, debe atenderse la superación académica, y las escuelas que no avancenen, que regresen a sus orígenes, porque este proyecto debe ser para entregar calidad educativa en ascenso, hasta por inercia, y la realidad es que no todas las escuelas responden elevando el nivel.

4.- En el congreso los días pasan y no hay acuerdos, los siete con los siete y los trece en los 13, ni uno avanza hacia el otro, ni el otro hacia el uno, y el pueblo olvidado siempre.

Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

 

Por la libre 2267 del 3 de enero del 2019 Por Ignacio Cortés Morales

1.- Al quite la ¿”izquierda”?  2.- Tricolores   3.- Sólo con los trece  4.- El transporte

1.- La derecha se ha cansado de atacar a Andrés Manuel, los prianfifís pronosticaron el fin del universo si llegaba el tabasqueño al poder, el país sería igual que Venezuela, como si el neoliberalismo hubiera hecho de México, Jauja misma, cuando que el estado de pobreza en el que vive el país es aterrador, y las políticas capitalistas tienen la total responsabilidad de ello, porque sólo llegaron a explotar, a medrar, a especular y lo que dejaron fue podredumbre, enfermedad, prostitución y muerte, al cobijo de leyes que se hicieron para facilitar que se hicieran negocios al amparo del poder, y hasta se veía mal al que no se aplicaba en estas prácticas, y se daba como cotidiano el que se dijera que “robó, pero hizo obra”, “todos roban”, “quien no transa no avanza”, y los moches se veían por todos lados, y ya ni siquiera, por rubor, se hacían en lo oscurito, ahora se daba a plena luz del día, y los contratistas lo sabían, y allá aquél que no estuviera de acuerdo, porque se quedaba fuera del juego por el resto del sexenio, y a esta práctica, otra, que se ejercían presupuestos de varios años atrás, ¿y mientras, dónde estuvo el dinero, en qué colchón, de quién?, y nadie decía nada, nadie descobijaba; si por eso no se reconstruyó en la entidad después del terremoto, cuando que fue el que más dinero tuvo para ello.

La derecha fracasó, las finanzas del país se fortalecieron en casi todos los indicadores, los que aceptaban en el pasado reciente, y resulta que aquéllos que los daban por buenos, que los festejaron, ahora los cuestionan, pero todo intento de esa oposición de tintes retrógradas, es sepultado por la realidad de un año de logros, y ahí está uno más de ellos, el que ahora el derecho a la salud es para todos, y aunque faltan soluciones, el que haya más hospitales, más servicio, más medicinas, el paso ya se dio y mientras se tengan gobiernos progresistas, se proseguirá, y si se consolida, llegue quien llegue, el pueblo no permitirá el retroceso, no dejará que desaparezcan estos programas sociales.

Si la derecha no puede, entonces se recurre a los grupos que tienen cartel de izquierda, aunque, en varios de los casos, fuera de la teoría, en la realidad, no se siente que sean de la corriente que pregonan, pues cuando se tiene que respaldar a un gobierno social, se da cualquier pretexto para atacarlo, y son varios los ejemplos que pareciera que obedecen a los intereses más retrógradas, y en algunas de las consultas populares que pudieron ser de ellos, pudieron triunfar, lejos de buscar que se atendiera su punto de vista, tomaron la actitud de boicotearlas, y luego fastidiar el proyecto aprobado, pero del lado oficial se da una y otra vez el llamado al diálogo y que nunca se recurrirá a la violencia, a la que le apuestan los fascistas que quisieran ver a este gobierno mancharse de sangre, pero no se dará; es seguro que las obras se pospongan a que se lance a las fuerzas del orden a la represión, y así como la derecha, esa seudoizquierda igual va a fracasar por no respaldar a este gobierno, y sólo espero que este juego que hace a la derecha, sea sin intriga; si lo hace con dolo, sería el papel más indecoroso que esté haciendo esta corriente mezquina.

2.- El asunto de la dirigencia estatal del tricolor debe resolverse en el CEN de ese partido mediante acuerdos; si dejan que sean los tribunales, se pondrá en evidencia su falta de diálogo político y de acuerdos al interior del partido. Si no puede ante sí, al exterior, menos, y con ello, que vayan prendiendo cirios al partido que desaparecerá.

3.- Al final será sólo con 13 diputados como se apruebe el presupuesto para este año, y es que nadie es capaz de acordar entre todos, cada quien en su lucha y en sus pedestales.

4.- En el transporte, es un hecho que habrá un incremento o un ajuste, como usted desee que se llame, el caso es que subirá, siendo el último incremento el del 11 de enero del 2017, es decir, se está a un paso de cumplir tres años, pero lo importante es a qué se van a comprometer los permisionarios y entonces a hacer una ruta para que se cumpla todo.

Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

 

Por la libre 2266 del 2 de enero del 2019 Por Ignacio Cortés Morales

1.- Resarcir el tejido social     2.- La UAEM 3.- Los partidos: Fin   4.- Jiutepec peligra

1.- Todos de acuerdo, sin duda, el tejido social está tan deteriorado que es necesario ir al encuentro de soluciones y de resultados, de recuperar la credibilidad y el respeto para ser parte cotidiana en el universo que, como el actual, se despeña en la incertidumbre y no se encuentra la salida, es como si se estuviera en fortaleza herméticamente cerrada, y a la que sólo se le dejó un espacio para salir, aunque con esfuerzo titánico; en el que vigila un personaje siniestro y para el que no existe el descanso; está de día, igual de noche, y nada se puede ver al exterior, la única rendija es ésa, y, el ser común ve esa salida, observa al ogro y regresa a su rutina absurda, a la vida de muerte, al destino gris, pero seguro, en el que no sucederá nada extraordinario, en el que la violencia es lo que se ve todos los días, la pobreza es para siempre, las diferencias sociales también, donde la frustración es la constante, pero se está, y el amor sorprende, no se construye, pero sí se da algunas veces, la mayoría son sustitutos y se cree que se es feliz, y se va alguna vez de vacaciones, y se ríe, y se trabaja, pero no se tiene nada a plenitud, lo pleno está allá afuera, pero se debe vencer al monstruo, el de las siete cabezas, al que no hay que ver a los ojos porque el que lo hace se convierte en piedra, y nadie se enfrenta a ello.

No se puede resarcir el tejido social si la generosidad, el respeto y el amor a sí y a los demás no se manifiesta; si los valores no se reviven, pero no como una definición, ni en la barbarie hipócrita de las televisoras, sino como una razón de ser, como parte del ser humano, el que puede y comete, de hecho, mil y un errores, pero nunca de mala fe, sino en un ejercicio en el que se adquiere experiencia y se aprende para ser mejor, y sólo se puede ser mejor si se ve hacia los demás. ¿Quién puede ser mejor estando solo, no solo por elección, lo que tantas veces se necesita para la reflexión, sino solo por no saber ir a los demás, por poner barreras y no puentes, porque no nos atrevemos a vencer al ogro, el que no es otro que nuestro miedo, el que nos paraliza, igual el imaginario que el real; es más fuerte el imaginario, y no buscamos porque quizá lo que venga sea peor, aunque no puede haber peor que el destino decretado, el que los griegos creían que nadie podría escapar, y el que lo intentaba, era precisamente para cumplir con él, ahí está Edipo, pero se ha evolucionado, y el ser humano debe ir al encuentro de sus ilusiones y realizarlas, y si cada quien sustenta sus anhelos, si desde sus trincheras lucha por todos, sinceros, y si el efecto se multiplica, se resarcirá el tejido social, porque el entramado se tejerá al unísono, entre todos, por el bien de todos, con sustento, en colectivo, y entonces crecerá la economía y disminuirá la violencia y la paz nos permitirá transitar sin desafiar a nadie

Algunos no lo entenderán, pensarán que es imposible, que son sueños, que somos los que no sólo construimos castillos, sino que se habitan; quizá, pero ¿y si probamos?

2.- Al final se pagó el aguinaldo y algunas prestaciones pendientes a los trabajadores de la universidad, y aunque no se cita el esfuerzo que estuvo realizando Arturo Cornejo, no se le debe olvidar porque sé que estuvo al pie del cañón. Es universitario y no niega la cruz de su parroquia; lleva la institución impresa en el corazón y sus aportes se cotidianizan, y, aunque guarda silencio, su labor para este logro, lo hizo con excelencia

3.- Mientras más veo pasar el tiempo, siento que en la entidad los partidos políticos van a ser borrados por falta de liderazgo en la cúpula y de compromiso para con las bases y la ciudadanía, pero del lado de la ciudadanía, las opciones son inexistentes o bien pobres

4.- Jiutepec está en peligro, porque las intrigas de Manuel Agüero pueden generar una serie de dificultades, es lo único que sabe hacer, intrigar, sembrar el caos con los peones de su nivel o más pigmeos, pero que se sienten cíclopes, como el propio Agüero que debería rendir cuentas ante la justicia, pero anda por la calle como si nada; cínico que es

Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

 

Por la libre 2265 del 1 de enero del 2019 Por Ignacio Cortés Morales

1.- Está aquí el 2020   2.- Economía firme     3.- Villalobos-cambia 4.- Pepe un gran reto

1.- El 2020 ya está aquí, ya llegó, y por delante muchos días para resolver las mil y una dificultades que se tienen y que presentan la oportunidad de ser felices, lo que se logra sólo si se tiene armonía y se dejan de lado los pretextos y las intrigas y se va a la labor y al esfuerzo constante en la trinchera en la que se esté, la que no es grande ni chica, es tan grande o tan chica como usted quiere que sea; si se está en la eficiencia, es un hecho que es gigante, si se vive en la pereza y en las quejas para justificar su incapacidad, sin duda que será pigmea. Igual que en el teatro o en el cine, no hay papeles tan pequeños o tan grandes que no te permitan el lucimiento, si los sabes aprovechar, de lo contrario, no se tiene futuro, y hasta el estelar se tira por la borda, así que cada quien tenga su rasero y su altura de miras; habrá quien sea tan insignificante que será rebasado, pero habrá el que construya una torre, y las torres que valen, las sólidas, sólo para las personas de bien, los traidores no podrán levantarse nunca, los que se olvidan del agradecimiento, no van a avanzar, tienen pies de trapo, y los que quieren ver a la patria de rodillas, no se les va a hacer, son más los mexicanos bien nacidos, los que veneran y quieren este país que los reaccionarios, los que exigen retornar a los gobiernos corruptos y neoliberales.

En la economía, la inflación más baja y el dólar apenas lindando los 19 pesos; el salario se incrementó en un 20 por ciento; no se adquirió deuda; las reservas crecieron, y en el petróleo, la producción se incrementó, y resulta que la gallina de los huevos de oro que vos matasteis, goza de cabal salud, al tiempo que varias de las reformas estructurales ya son cosa del pasado, y lo que falta, lo que se consolidará si en este año se triunfa en la mayoría de los estados en los cuales habrá elecciones, porque, con ello, se tendrá mayor respaldo al presidente, por lo que urge la unidad de los progresistas para que no se dé ni un paso atrás, que los avances que se llevan, se consoliden, y donde hay resistencia, sea el pueblo, a fuerza de votos, el que se ponga del lado de la razón y de la justicia social, y sea el preámbulo para que en el 2021 sean más los legisladores del bloque de izquierda los triunfadores, para que las reformas que restan por darse, sean una realidad, y con ello se logre la paz social que tanta falta hace, y sólo se puede alcanzar si las finanzas son boyantes, y aunque se van sentando las bases, la realidad es que todavía falta que se consoliden, y eso lleva su tiempo, pero se acelerará en caso de que prosigan los triunfos de la izquierda nacionalista, en el entendido de que en caso contrario, lo que se avanza no sólo se retrocederá, sino que se corre el riesgo de que llegue el fascismo, y todos los que exigen el retorno de los retrógradas, sufrirán igual suerte que los progresistas, así de graves son las cosas si no se entiende la historia y si no se defiende al país y al gobierno que está en el arranque y se consolidará con el respaldo popular, y si es creciente, mejor.

2.- Ahora resulta que los que aplaudieron los indicadores para la inflación del pasado, cuando generan buenas noticias para el actual gobierno, les parecen manipulados; es tan ridículo que ni siquiera merece que se les cite; así de obstinados son los retrógradas, los prianfifís que siguen viendo que nada les sale bien, que sus pronósticos son falsos, así los fueron y así lo serán si la unidad nacional se consolida, y todo apunta a que será.

3.- Villalobos, quien llegó gracias a Andrés Manuel a la alcaldía, sigue sin entender que se tiene que remover a los que no funcionan, y no son pocos; si tiene compromisos y no lo dejan, dígalo, para que no se le esté llamando la atención a cada rato por sus errores.

4.- Sin duda que una de las grandes noticias que se dieron en el 2019 es que una de las personas que se han sostenido en una lucha seria por los más necesitados, irá directo a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, se trata de José Martínez, quien ocupará la primera visitaduría. Con él, se tiene un respaldo importante para los desprotegidos.

Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

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