PERIODISTA IGNACIO CORTES MORALES>>

Por la libre 2291 del 27 de enero del 2020 Por Ignacio Cortés Morales
1.- Comprometerse por el estado 2.- Sicilia no 3.- Los municipios 4.- Disidencia
1.- Es la hora de comprometerse por el estado, es el instante en el que nadie puede decir que todos hagan lo que les corresponde, actuar desde los espacios en los que tocó jugar.
Quizá no sea mala idea invertir los papeles, y que sea directo la ciudadanía la que haga lo que se debe y dicte las reglas para que el gobierno, en todos los niveles, en los tres poderes, se vea obligado a acatar las disposiciones populares y se actúe conforme a las necesidades más sentidas, pensando en generar la riqueza, pero que no quede en pocas manos, sino que se dirija hacia la equidad para que la igualdad sea la realidad.
Sin embargo, en la sociedad civil no se tienen los alcances para que alguien sea el que aglutine los esfuerzos, algunos han aparecido pero sólo para un protagonismo cuestionable, desde la hora que sólo su agenda sea la que valga, y la ciudadanía baile al son que se le toque desde esos seudoliderazgos, o se hace para obedecer al financiador que va a cobrar lo gastado, más caro que lo que pretendía Shylock, pues va por la libra de carne no sólo del patrocinado, sino de todo el municipio y sus habitantes por delante.
Quiero pensar que la autoridad se encuentra en la línea de sacar adelante a la entidad, y que los esfuerzos van encaminados hacia ese punto, pero no se puede negar que faltan operadores que aterciopelen la comunicación entre los tres poderes y hacia el interior del propio gobierno, con la finalidad de convencer a las fuerzas vivas que es la hora de ir por la entidad, de lo contrario, se volverá un pueblo fantasma. El cierre de espacios para la diversión nocturna es apenas el preludio de lo que puede ocurrir si se deja seguir esta situación que envalentona a los criminales que, al no ver respuesta de la autoridad, crecerá su ambición, por lo que las fuerzas del orden deben actuar hasta sin denuncia, pero con inteligencia; la época de lanzarse como el Borolas, finalizó, sobre todo porque se dejó constancia de que no es la solución, que los miles de muertos dejan ver que la fuerza letal sólo genera más violencia. No se ha probado el infiltrar a las células criminales para anticipar sus acciones, ni el cierre del financiamiento, dos medidas que darán resultados, pero con elementos preparados para funcionar, sabedores que el paso en falso es la muerte y el sacrificio es inútil si no se aniquila el poder de los delincuentes, y la lucha debe ser conjunta, no sólo de los policías y sus afines, sino de los agentes del ministerio público para que la ciudadanía tenga la certeza de que su voz será escuchada, tratada con toda la seriedad y discreción para evitar la represalia de los criminales, y que los jueces hagan su trabajo, que se destierren las dádivas y que se actúe conforme a derecho para que no haya impunidad, ni penas inmerecidas; justicia.
Si el aparato de justicia funciona, la ciudadanía confiará, denunciará y el que estará en un predicamento será el delincuente que, sin dinero y sin jóvenes qué seducir porque están en la escuela o el trabajo, se irá apagando y el mando lo retomará la autoridad.
2.- Javier Sicilia convocó a esta marcha que más que por la paz, era contra el presidente; en principio no se preocupó por desmentirlo, pues pensó que así pegaría más, pero no se tuvo la fuerza de otras ocasiones y tuvo que especificar que no era contra AMLO, pero fue tarde y no logró la conciliación con la ciudadanía; el recibimiento que le dieron en la Ciudad de México fue todo menos cordial. ¿Será capaz de cambiar, de ser propositivo?.
3.- Los municipios, al final del cuento, deben ser tomados en cuenta por los legisladores a la hora del reparto de los dineros, para que el presupuesto sea de corte social, y lo que suceda, para la población, será culpa de los legisladores, sobre todo si es para mal.
4.- La disidencia magisterial se está aglutinando; la fuerza charril, también, ésta sigue el dictado de la cúpula, aquélla el de las bases. Mi pregunta es la de siempre: ¿las bases se han percatado del momento que se vive?, ¿están preparadas para asumir la democracia?.
Si no lo estuvieran, estos aires de cambio habría llegado en vano; no se volverán a sentir
Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.
Por la libre 2290 del 26 de enero del 2020 Por Ignacio Cortés Morales
22- La sombra atrás del escritor
Mientras C vio alejarse al Escritor, quedándose unos instantes sin reaccionar al recibir las instrucciones como si vinieran de la lejanía, casi de la ausencia, sin la mínima de las delicadezas, simplemente se dejaron caer las palabras para dictar lo que se debe hacer, a qué hora y con quién, de quien está acostumbrado a hacerlo y no le causa dificultad de ningún tipo, éste salió pensando en las tantas cosas que tenía que dejar resueltas antes de su partida, los negocios, las finanzas disponibles y las invertidas, los contratos que se deben cumplir, las transferencias, por lo que mientras se dirigía a una comida preparada con tiempo, iba con él su contador y su abogado, y los escuchaba con atención y hacía las preguntas pertinentes para que, al final sostuviera un “no quiero fallas, ni aquí ni en los viajes, siempre tiene que estar alguien de avanzada, la casa, el dinero, los sitios para visitar. Voy de luna de miel los primeros tres o cuatro meses, por lo que no quiero nada de invitaciones ni visitas a casa, el tiempo es para C y para mí; los siguientes cuatro meses serán para retomar relaciones públicas, visitas, desayunos, cenas, comidas, y en todas estas actividades estará conmigo ella; es hermosa, debe estar a mi lado; en el noveno mes regresará a México para ver a su madre y se quedará dos meses, regresará al lugar que le indique, tendré un mes de descanso para ella y otra vez a las visitas y ella a mi lado; cuando ella venga a México lo hará con una dama de compañía que será la que se haga responsable de que no le falte nada y que no adelante ni atrase los tiempos”.
La conversación fue cortada por su ayudante que le indicó que faltaban diez minutos para su cita con un amigo de tantos ayeres, y él dio la indicación de que se diera alguna vuelta y faltando cinco se tocara.
Así se hizo, el Escritor reiteró las instrucciones igual que se tuviera una grabadora integrada; no faltaba ni sobraba nada. El contador y el abogado bajaron y sus choferes los esperaban ya; el ayudante y el conductor metió el auto a la casa, el ayudante descendió y abrió la puerta para que el hombre que todo lo tenía bajo control, hiciera lo propio, y le pidió que se quedara, pero que estuviera atento sobre alguna indicación o consulta que se le pidiera; y se dirigió a la entrada de la casa para cumplir con la cita que “nos la debemos. Siempre es grato el recuperar y/o recordar pasajes de años tan de ayer pero que dejaron presencia sin adiós”.
Pensó que cuando se empieza a entrar en los años, se acude a los amigos, a los lugares y todo lo que fue significativo en la infancia y en la adolescencia, tal que con ello volviera ese tiempo, se rejuveneciera, se abrevara en ellos y se hiciera un paréntesis en donde se respirara esos días otra vez, y sirviera de nutriente para continuar, para volver al ahora.
No fue difícil que se le cruzara por el pensamiento “¿me estaré volviendo viejo?, para hilar enseguida el “¿estaré en la hora esperada para retirarme y llegar a la lógica del ‘la casa, el jardín, una mujer y un perro’; estar juntos casi todo el tiempo, sin salir, sin ir a las molestas reuniones rodeado de podredumbre, y me toca también, de lo contrario lo denunciaría, pero no, sólo ironizo con esa escoria. Si hubiera justicia, irían a la cárcel”.
No dejó de pensar en dejar esa vida ajetreada, y parece que las circunstancias están a la espera; esa mañana se había encontrado con una mujer inteligente, bella y talentosa, y el Nóbel llegará en unos tres o cuatro años; tal vez antes, si es que los contactos respaldan; el mundo se mueve con respaldos, contactos, estímulos, apoyos, a menos que alguien se crea que todo es por buena fe o justicia plena; habrá los casos, pero un buen comentario en el lugar y personas indicadas, ayuda.
De mucho sirven los santos señores de la impolutez.
Unos pasos y ahí su amigo, abrazo fuerte; el anfitrión le da la bienvenida y el invitado lo agradece, al tiempo que le dice que algo debe estar pasando, porque después de tantos años de no verse, es la segunda ocasión en un tiempo corto, en que nos vemos. Gracias.
- No sabes el gusto que me da estar acá, ahora en tu casa, hermosa, por cierto; triunfas.
- Es tuya también. Me ofreciste la tuya, ahora hago lo mismo, si te parece.
- Amigo S, la comida de hoy será la última en mucho tiempo. Voy a Europa, África y Australia. Seis años, siete, no lo sé. Voy a algo parecido a una luna de miel, a estudiar, a renovar amistades, a aprender. También creo que será el último de este tipo, así de extenso. La verdad, se lo digo a mi amigo, no sé.
- ¿Te sucede algo?.
- No lo sé. En ocasiones me siento mal, como si me reclamara mi vida, mi forma de ser casi ruin. Debilidades que tiene uno que, en momentos de reflexión, salen. Creo que voy a entrar en una nueva etapa, donde quiero ser distinto, pero mi naturaleza no está del todo de acuerdo. Tengo, ciertamente, todo y lo que me falta, llegará, es cuestión de tiempo, de continuar con lo que se hace y esperar.
- ¿Por qué lo dices?. Te siento con dudas, como que algo te está enfrentando entre lo que haces y lo que debes hacer. Tú el conquistador empedernido, de siempre, el que sólo tiene cosas positivas. Los años no pasan sin más. ¿Sucede algo que quieras contarme?. Hoy te veo y te siento diferente. No encuentro la razón, la felicidad se ha portado generosamente contigo; pero nunca te había visto así.
- Yo diría que la suerte me sonríe, pero eso quiere decir que sea feliz. Por estarme cuidando siempre de no perder lo que tengo, por acrecentarlo, al final termino siendo prisionero de todo, de los tantos convencionalismos sociales, de los sátrapas que dominan al mundo. Si tú supieras cuánta porquería hay en ese círculo. Muchos los creen tan limpios, únicos, que todo lo saben, que aman al prójimo, que se sacrifican por él, pero cuando sabes que sus campañas sólo son para acallar su conciencia, y, lo peor, la mayoría son manipuladoras, para sacar provecho. Unos pactan las guerras entre ellos, jugando billar, enfrente de una copa, en el mismo auto; otros a la pobreza, la insalubridad y la hambruna las ven como oportunidad para incrementar sus ganancias; hasta la muerte les sirve para ganar. Todo ese círculo es una porquería. No pocos ministros de los cultos son de lo peor, historia de abusos, homosexualismo, perversión, y se amparan en la cruz. Malditos hipócritas. Lo que escribí en mi novela reciente es apenas la punta del iceberg de lo que es. Les dolió, pero no van a cambiar. De un caso que se descubre, hay cien más que siguen ocultos. Alguien dice que los mandatos que les imponen y que son antinatura, los obligan, pero no. Los perversos y psicópatas que ingresan lo hacen porque van a encontrar satisfactores a sus perversiones. El terreno, para ellos, es fértil.
- Nunca te había oído hablar tan fuerte. Siempre pensé que disfrutabas esas compañías. Gracias a ellos tienes la multiplicación, no de los panes, sino de los libros. Además, ¿tú estás limpio de pecado?, ¿lo podrás jurar?. Tú también has abusado de las jóvenes que se han cruzado en tu camino.
- Pero ha sido en buena lid.
- ¿Estás seguro de ello?..
El escritor guardó silencio. Lo tocaron. Lo sabe, baja la mirada, se encuentra con su verdad, la tiene presente en el interior, aunque no lo confiese, aunque no lo diga, pero sabe que mucho hay de cierto. Muy pocas veces ha sido honesto en sus relaciones sentimentales. Ahora mismo, con C, no puede ser franco, no alcanza a saber qué pasa. Atraído por la amistad con S, lo mira, camina, se vuelve y, con una franqueza que pocas veces se le da, que, por lo general la tiene adormilada, suelta:
- No lo sé. Te confieso que me siento, en ocasiones, culpable, de ciertas cosas que rayaron en el abuso. Por otro lado, algo no está funcionando bien en mí. Mis emociones son tan efímeras que me da miedo de terminar cada vez más insensible, y entonces viviré de sustitutos o de engaños, de chispazos, pero incapaz de sostener una relación permanente, al menos más prolongada. Nada menos que hoy logré la conquista más importante de mi vida, pero ya que está a mi merced, perdió parte de su encanto, el placer de encontrarla terminó al tenerla a la mano; ahí se hizo el vacío. Ni siquiera la he poseído, sé que está ahí. Si hubiera querido me quedo con ella y a esta hora estaría haciéndole el amor. Me entusiasma que su belleza sea impresionante –deberías conocerla-, y voy a hacer lo mejor posible las cosas para que no se pierda todo el esplendor, para que lo sublime, para que se quede, para que la ame en toda su dimensión, en toda su hermosura, al grito de un sentimiento que ya merezco vivir, el amor.
- Si no te interesa, no la lastimes, déjala. Tal vez tengas una joya y la vas a devolver siendo sólo piedra de color.
En este momento, S se dio cuenta que estuvo a punto de descubrirse, y, ante las palabras de su amigo, hasta sintió el deseo de lanzarse sobre él, cruzarle el rostro, pero se contuvo. No todo era culpa de él, C tenía su parte. Se dejó seducir, sabiendo cómo es él.
- Amigo querido, te confieso que la conquista de hoy tiene su gran importancia, es una mujer muy bella, inteligente, con gran cultura, joven…
- Llena de encantos, con sensibilidad que se debe tener cuidado para no lastimarle. Sin duda que debe ser alguien único en el mundo; sus ojos deben sonreír siempre y sus manos deben amar sin una palabra, las que se deslizan y te tocan el alma, y sus palabras, todas ellas amatorias, entregadas. Y cuando descanse en ti, cuando seguro que pone su cabeza en tu pecho, se entrega, se confía en ti, se da, es tuya, por decisión propia, y es tan frágil, es del cristal más fino y también más sencillo. No la lastimes. Si no lo quieres, si sólo es el deseo, no la perjudiques. Ella va ilusionada ¿y tú te vas a aprovechar de ella?. ¡No se vale!.
- Qué buena descripción de C, ¿la conoces?, dijo el escritor que intuyó más allá de lo que S le decía, pero no quiso ahondar en lo que le llegó de entre las palabras.
- No amigo, desde luego que no, pero no le hagas daño, por favor. Me despertó admiración de sólo escucharte a ti.
- Nunca debí causar daño a nadie. Te confieso que me siento culpable y hasta asqueado. C me gusta mucho, es encantadora. Le pedí que se fuera conmigo…
- -¿ Y ella…?
- Accedió, estuvo de acuerdo. Es más, desde hoy estará conmigo, viviremos juntos
Y conmigo jamás quiso vivir a mi lado, ni porque le ofrecí traerme a su mamá y ahora sí. Con él sí, conmigo no, se dijo S para sus adentros, con mucho dolor, con ese dolor que impide el perdón.
– Tiene a su mamá, pero no es problema, le voy a incluir en uno de mis programas sociales, en el fideicomiso, y se le dejará un servicio de cuatro o cinco personas Para lo que se le ofrezca, lo que necesite, y todo con instrucciones precisas. Ella podrá venir a visitarla cuantas veces quiera y cuando así lo disponga yo, pero dar paso a alguna otra aventura, un negocio, algo. Servirá de pretexto para que yo siga libre.
– ¿Y por qué no se va con ustedes?.
– Imposible. C va a tener que cuidar a la mamá y no va a estar conmigo. Jamás acepté los chaperones y no lo voy a hacer ahora. Si va conmigo es para que esté a mi lado. Es hermosa y tiene un ingrediente más, me ama. Si vieras las mujeres de los sátrapas, también hermosas, pero la mayoría falsas, entran al juego del engaño. En cambio C, será de mí y sólo de mí.
– Tu trofeo…
– No seas cruel, no lo llames así, pero sí.
El escritor saltó la carcajada y S tuvo que detenerse de la silla para no saltar sobre él por su villanía. “No te permito que hables así de C”.
- Entonces lo haré sin tu permiso. Vamos, qué te puede importar esa muchacha que ni siquiera conoces. Amigo, amigo querido. No te sulfures. Es una mujer hermosa, excepcional, pero no pasará nada. Algún día me dejará o la dejaré porque, aunque en un momento de debilidad llegué a pensar en que podría ser la oportunidad de sentar cabeza, de reunir una casa con jardín, una mujer y una mascota, pronto viene la sensatez y qué voy a cambiar. No podría, en tres meses estaría buscando mujeres. Así soy y seré. No puedo ocultar que soy hasta un tanto barbaján, pero, así soy feliz. Además, nadie que ha estado conmigo termina mal. Le apoyaré económicamente y C, como está en una editorial, sin duda escribirá sus memorias a mi lado y ganará mucho dinero. Vamos, vamos, dejemos el asunto por la paz. C es una más, aunque, por ahora, la novedad.
- ¿Y eres feliz así, engañando?.
- No engaño. ¿Tú crees que nadie le ha comentado cómo soy y lo que seré?. Te puedo asegurar que sí. No es una niña y debe aceptar el precio por estar conmigo. Ganaré el premio Nóbel. Si se hace el escándalo, ya verás lo que venderá ella de libros.
- Nunca superaste que tu madre te abandonara.
Veloz levantó la mirada, los ojos destilaron odio y poco a poco se fue dejando caer en el sillón, se tapó los oídos para no escuchar los insultos que su madre lanzaba siempre contra su padre, y menos aquel día en que, armándose de valor, se metió en la discusión: “mamá, por favor”, y como respuesta un bofetón que lo tiró. “Qué te metes. Por tu culpa me tuve que casar con este fracasado; por tu culpa perdí mi libertad y muchas oportunidades, y por tu culpa estoy aquí. Si no estuvieras él no tendría pretexto para no darme el divorcio; ya estuviera en otro lado, pero no, estoy aquí atada a tus necedades. Es tu culpa, por ti estoy aquí, eres un ser despreciable. Entiéndelo”.
El padre atajó. “Déjalo, no le digas eso. No lo toques. No me hagas que pierda la cordura”, a lo que ella respondió: “los dos son unos fracasados. Tú ya lo eres y él te seguirá los pasos. De tal palo tal astilla. Pero, sabes qué, ahí se quedan, me des o no el divorcio a esta casa no vuelvo. Hoy me voy para siempre.
- Mamá, mamá, no te vayas, no me dejes. Me voy a portar bien, no te molestaré. Lavaré mi ropa, prepararé mi comida, cuando duermas no te despertaré, haré el aseo de la casa, te cuidaré. Mamá, mamita, no te vayas. Por favor. Si dices que yo soy el culpable haré lo que sea. Me mataré.
- No hijo, no. Ni siquiera pienses en eso.
- ¿Matarte?. Para eso se necesita valor y tú no lo tienes, escuincle. Lárgate de mi vista. Y tú, ya lo sabes, me iré hoy mismo.
El escritor estaba derrumbado, por más que apretó los oídos seguía escuchando los gritos de su madre, los insultos sobre su padre, débil de carácter, y sobre él. “Para qué te digo, mi padre llegó a ser una piltrafa humana. Dejé la escuela y hacía mandados para ganar la comida. Mi hogar estaba deshecho, pero los que estaban al lado, enfrente y atrás, casi todos, andaban igual. A veces ahí estaban los dos, papá y mamá, pero ausentes, cada quien en su tema, y las infidelidades de ellos y también de ellas, eran la constante. Ellas también. La que se la deba de santa sabía que su pareja abusaba de la hija y no lo denunció para que no se lo llevaran a la cárcel. Prefirió llevar a la hija con el padre, después de golpearla, acusándola de que ella sonsacó al padrastro. La amenazó con matarla si decía algo. Ninguno de nosotros actuó, ‘son cosas de familia, que ellos lo resuelvan’, decían acobardados todos porque el señor tenía fama de que debía dos o tres vidas. Esa mañana, cuando mi amiguita se fue, no pude despedirme, la vi de lejos, tenía la cabeza cubierta con una pañoleta para que no se le viera el rostro hinchado por la golpiza. Yo lo vi, lo entiendes y tampoco hice nada. Sus gritos, mientras le pegaban, se oían por todos lados y ninguno hicimos nada. La golpeaba su madre. La chica fue abusada y señalada como culpable”.
Ya el llanto no lo contuvo el Escritor, lo dejó fluir. S se sentó en otro sillón sin una palabra.
Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.
Por la libre 2289 del 25 de enero del 2020 Por Ignacio Cortés Morales
1.- Y detrás de los cierres 2.- Alex Vera 3.- El sindicalismo 4.- El presupuesto
1.- Detrás del cierre de una empresa están los trabajadores que, después de recibir su liquidación, irán al libro de los desempleados, con lo que se dejará de llevar dinero a casa, iniciará la incertidumbre, porque no se sabe hasta cuándo se tendrá otro espacio en el que se pueda volver a recibir el sueldo; pero también es el gobierno, el que dejará de recibir el dinero de los impuestos, y sin impuestos, no se podrán mejorar los servicios y lo que inició con el cierre de un lugar, puede repercutir en perjuicio de la ciudadanía, al dejar de funcionar, sobre todo si no es uno ni diez, sino que son más y su número crece y no se hace nada porque se dice que no hay denuncias, y tiene razón la autoridad, pero lo que no se dice es que no se denuncia porque se teme que la misma autoridad esté en el ajo con los delincuentes, en una complicidad que espanta, así que, lejos de ir ante el que debería resolver el problema, se prefiere cerrar la cortina, con todo lo que eso lleva.
Se necesita actuar con gran inteligencia por parte de la autoridad, de lo contrario, poco a poco se irán cerrando los negocios, y no habrá empleos, no se pagarán más impuestos y, bajo este escenario, poco a poco vendrá la emigración y se irá quedando todo desierto, y de ahí los pueblos fantasmas, tierra de nadie, y lo que fue de todos, termina por ser de nadie, y entonces, ya ni siquiera los malosos tendrán un sitio, a nadie podrán vender su basura, a nadie podrán extorsionar, y también tendrán que irse, se acabará la ciudad.
La autoridad tendrá que hacer algo y pronto, de lo contrario nadie quedará, todo será un pasado, un recuerdo, y eso debe ser de vergüenza para nuestras autoridad, que, es rebasada y no sólo en armamento, sino en los métodos que se tienen para contrarrestar a los parásitos, los ambiciosos, los que no fueron corregidos en su oportunidad, se les dejó incrementar su talla, pero no su calidad humana, y en ellos fue acumulándose la ambición y el deseo de dejar de ser pobre de la noche a la mañana, pero los días se les fueron pasando y seguían en la misma casa, con la misma pobreza, pero ahora con el agravante de que un día morirán y de la manera más cruel, y no pocas veces a manos de sus compañeros para que no sean rebasados por los nuevos, y dejan a sus familias en la peor pobreza de su historia y enlutados los hogares y con la vergüenza de que uno de los suyos fue un asesino, secuestrador, o violador, y todo tuvo su raíz en que nadie puso límites a su accionar, y piensa que eso es la felicidad, pero al final, se encontrará el vacío, la estela de sangre, el olor de la muerte, los crespones en las puertas, el universo de traición, y los negocios cerrados, el desempleo creciendo, y aunque haya sol, para los que mueren no lo hay y para el delincuente nunca habrá paz ni para él ni para su familia.
2.- Alejandro Vera está en dificultades, pero ¿sólo él es el culpable?, ¿sólo él el que se benefició?; o, antes, debo preguntar, ¿es culpable?, ¿quiénes pueden ser los que le llevaron a ello?, ¿quiénes sus consejeros?, ¿cuántos de los que, por ahí desfilaron, también fueron salpicados por la corrupción?. No sé si Vera sea culpable, si sea el único, pero el desprestigio le quedará, merecido o no, sea el único o no; quedará ahí.
3.- El sindicalismo charril se niega a entregar el poder que le dio riquezas, pero las bases no son como antes, ahora están dispuestas a defender su libertad de elegir.
4.- Y el tiempo pasa y el presupuesto no aparece; son los diputados los que no quieren, y la pregunta es ¿por qué?.
Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.
Por la libre 2288 del 24 de enero del 2020 Por Ignacio Cortés Morales
1.- ¿Protagonismo? 2.- Beatriz 3.- Chabelos 4.- Joel SV
1.- ¿Quién decide quién participa y quién no?, ¿cuáles son los parámetros?, ¿cuáles son los requisitos?, ¿de qué corriente política deben ser?, ¿qué deben decir?, ¿por quién deben jurar?, ¿qué deben escribir?, ¿a quién le deben rendir culto?, ¿cuáles son los verdaderos objetivos?, ¿será , acaso, que hay alguien que cree que sólo lo suyo cuenta, que puede decir y decidir por los demás?.
Cuando la lucha es común, debe ser de todos, por encima de ideolologías, filias y fobias; aquí no es cuestión de simpatías sino de un beneficio colectivo, y cuando se habla de inseguridad, economía, educación, valores y, sobre todo, supervivencia, nadie sobra, todos son fundamentales, todos son necesarios para que confluyan en el mejor de los sentidos para lanzarse a la búsqueda del beneficio, jalando o empujando todos en la misma dirección y con la misma intensidad y pensando en todos, no sólo los presentes, sino los ausentes y hasta los que están por venir.
La verdad es universal y los beneficios colectivos y aquél que decide quién sí y quién no, quizá es el que no debe estar, y menos si la intención es sólo el ruido, la disonancia, y, quiero decir, no siempre lo distinto es lo mejor, en ocasiones es cierto el enemigo del pueblo, en otras no, en esas oportunidades, es el que es distinto el que tiene la razón, pero aquí no, cuando se persigue lo de todos, de la mejor manera posible, de buena fe, nadie está de más.
Oigamos las voces de todos, las voces que sienten y hasta las voces del silencio, todas tienen algo qué decir, hasta las que no dicen nada, y, en ocasiones, las que no dicen nada, las silentes, hablan con más fuerza que los que vociferan y quieren ser los protagonistas, cuando que la discreción ayuda más para los fines que se persiguen que son los beneficios de la nación y de todos sus habitantes.
¿Que a quién me refiero?. A nadie… a nadie… a alguien… a alguien… no sé… no sé… Dejo en libertad a todos, no coarto ni responsabilidad ni deseo hamliano de ser o no ser, que al fin, ya muchos alcanzaron la ilustración Kantiana, la madurez y que sea cada quien, en su intimidad, de qué lado quiere estar, del protagionismo o del bien colectivo, de que haya bien o ser el que, entre comillas, causa el bien.
No digo, no sé, no aspiro, escribo para todos, que alguien se lo apropie.
2.- Beatriz Gutiérrez en Morelos, la señora que no quiere ser la primera dama, sino la señora auténtica, de servicio, la que lleva la cultura y quiere que todos la tengan, la que impulsa la lectura, la que habla de apropiarse de lo que se lee, que estimula la apertura de libros, la que ama a México, la que sueña con que las tardes de familia, las noches, sea de intercambio de opiniones sociales, políticas, asistenciales, y que aman a su país como para entregarse a él al hacerlo con los demás.
3.- De Chabelo a Chabelo, uno, Arellano, ya se fue, lamentable; otro, Téllez, no se va. Lamentable. Éste, con el apoyo de sus iguales, al fin no exige, equipo de su nivel, de apenas. Fue lo mejor que encontraron, y su sensiblero carácter no ayuda. ¿Los profesores de primaria no merecen alguien mejor?.
4.- Joel Sánchez Vélez, derrotado por Víctor Benítez, Luis Manuel Rodríguez Olvera y María Eugenia Ocampo, nuevamente quiere la Sección XIX. Dos preguntas: ¿con qué herramienta? y ¿para qué?. El pilón: Si fue derrotado por estos tres “no doy una”, ¿quiere decir que no da para más?. Si quiere algo importante, sólo hay un camino: Limpiar su imagen y dar a conocer algo que, a lo mejor, tiene por ahí.

