“POR LA LIBRE” DEL PROFESOR IGNACIO CORTES MORALES

PERIODISTA IGNACIO CORTES MORALES>>

Por la libre 2298 del 3 de febrerodel 2020 Por Ignacio Cortés Morales>>

  1. 1.- ¿Qué viene para el congreso?>>
  2. 2.- El MMB>>
  3. 3.- ¿Y Sicilia?>>
  4. 4.- Por si los alcaldes>>

1.- Las siete diputadas disidentes pudieran terminar unidas a los diez diputados que se solidarizaron con los alcaldes desde el principio, con lo que se pudiera conformar un grupo de 17 y sólo quedarían fuera los tres que, por alguna razón que no se entiende, se cerraron a toda posibilidad de que se aceptaran las adecuaciones de los presidentes municipales en sus ingresos, sin que se llegara al incremento de los impuestos, sino que se encontraran opciones, y una de ellas que se extendiera la base de contribuyentes para que nadie quedara excluido, que si demandan servicios, se pague por ellos, no más que en los años anteriores, pero que nadie quede fuera de esta obligación, al tiempo que se exija una disciplina en los gastos que pudieran tener los responsables de los municipios.
Dalila, Marcos y Rosalinda se pueden quedar con sus posturas de negarse a lo posible, a la búsqueda de salidas para que se obtengan más recursos en los municipios, sin que sea lo de siempre, incrementar los impuestos, los que van a ser pagados por los de siempre, por los que ven de dónde los sacan, pero cumplen, mientras que los otros, los evaden.
No en pocas ocasiones se encuentran las soluciones en las épocas de crisis, y la división que se vive en el congreso, ante estas circunstancias y la evidente necesidad de que, o viene la unidad o al estado y todos sus habitantes se los lleva el carajo, se puede fijar la postura de buscar las convergencias y unirse en torno a la entidad, del lado del ejecutivo estatal, de los alcaldes, y, sin entreguismo, con vigilancia de la norma, pero con la debida flexibilidad que los tiempos lo ameritan, se puede tener un gran acuerdo, tan amplio como sea necesario, tan preciso como sea menester y con los actores que, de buena fe y con conocimiento de causa lo quieran hacer, se unifiquen y se fijen objetivos, se trace plan de trabajo, con tiempos adecuados y empezar a surcar hacia puerto seguro.
Si al fin los diputados logran ponerse de acuerdo, si no sólo es la mayoría, 14 de ellos, sino 17, los otros tres pueden seguir sirviendo a sus intereses y consigas personales, que no van a causar daño, y si se trabaja en serio, se podría llegar a la revisión de las leyes para eliminar las que estorban y encontrar las que facilitan los trámites y combaten la corrupción y la burocracia que paraliza la economía y la aplicación de la legislación para hacer la justicia más expedita y la generación de negocios para que haya más y mejores empleos, se agilice, con lo que se tendrán más avances en materia económica.
Leyes que permitan castigar más severamente el delito, con respeto a los derechos humanos, con apego a la justicia y pensando en la rehabilitación de los infractores parta que se reincorporen a la sociedad, porque aquí nadie sobra, todos son indispensables.
Si en el congreso se destinan los esfuerzos hacia este menester, y si en el TSJ se actúa con imparcialidad, con apego al derecho, sin corrupción, los castigos para los que infringen la ley serán severos, y si los policías tienen capacitación y cuentan con el equipo, los que van a temblar serán los delincuentes y la sociedad estará más tranquila.
2.- El Movimiento Magisterial de Bases sigue trabajando en la unidad de la fuerza democratizadora del sindicato, y veo a Fernando Salgado, pero falta Yossmin Castillo.
3.- Y Javier Sicilia, ante estas dificultades de los alcaldes, ¿dónde está para hacer su aporte?. Deja claro que su misión es atacar a AMLO, no en buscar soluciones en nada.
4.- Por si alguno de los alcaldes pretendiera aprovecharse de la ocasión y de la unidad que pueda cristalizarse esta semana, al lado del Ejecutivo estatal y los legisladores, que se le apliquen los correctivos a que haya lugar, para que los recursos se apliquen para el bien de la comunidad, con la que tiene que darse la mayor y la mejor alianza, que sea la que participe, que se le tome en cuenta y que igual se responsabilice no sólo de la crítica y la vigilancia, también que trabaje por los propios intereses comunitarios, y si dicen que es difícil, sí, sí lo es, pero es la única manera que se tiene para salir de esta crisis.
Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

 

Por la libre 2297 del 2 de febrerodel 2020 Por Ignacio Cortés Morales

23.- La intimidad de C

Tras la partida del Escritor, C permaneció en esa biblioteca tan vasta como profunda, y en aquel lugar, la intimidad, la soledad; cerró la puerta, se sentó y echó hacia atrás, los recuerdos van llegando a su mente, la infancia sin padre que se había ido a los Estados Unidos, de donde no regresó, pues habría formado otra familia. El dinero fue siempre escaso, pero su madre nunca dejó de darles de comer en aquella casa pequeña que fue lo único que legó el hombre que los abandonó.

Un día llegó la noticia de su muerte; su madre se los diría después, pero C se dio cuenta enseguida. La señora recibió un telegrama, mientras comían; después de leerlo, elevó la mirada, juntó las manos; habría pronunciado algunas palabras, quizá una oración, y se persignó; casi planchó con las manos el papel que lo volvió al sobre, se lo metió en una de las bolsas del delantal, secó alguna lagrima, se volvió.

Ante la pregunta de la niña dijo que eran noticias de su padre, que decía que los quería mucho, que les pedía que no se abandonara la escuela, que fueran buenos niños, que hicieran sus quehaceres, que no dejaran de obedecer, que rezaran sus oraciones antes de dormir y que no lo olvidaran en ellas, que pidieran por él, que nunca dejaran de quererlo y que él, desde donde estuviera, les iba a cuidar; que lo perdonaran, que nunca quiso dejarlos, pero que le ganó el tiempo

– ¿Tú lo quieres, mamá… todavía, aunque nos haya dejado y él se haya olvidado de nosotros?.

– Él nunca se ha olvidado de nosotros. No sé quién te ha dicho esa mentira. A los padres no se les juzga. Por eso está tan mal nuestra juventud. Se erigen en grandes jueces y no hacen más que juzgar todo lo que hacen los padres, y siempre miran lo negativo; jamás se acuerdan del sacrificio que hacen, sus largas jornadas de trabajo para traer dinero a casa, soportar hasta injusticias para conservar el empleo y que no falte nada en la familia, aunque siempre falte casi todo, pero ahí están los padres a los que se les acusa de no comprender a los hijos, aunque los hijos jamás se tomaron la molestia de comprender a sus padres. Si falta dinero, el reproche, pero si llega, por jornadas extras o haciendo otros trabajos, no importa, no se dan las gracias. Su padre es un gran hombre y los quiere mucho. Se fue para darles un mejor nivel de vida y no deben defraudarlo.

– Mamá, pero si no te manda dinero, si nos tiene abandonados a nuestra suerte desde hace ya mucho tiempo.

– ¡Tú cómo sabes!. ¿De dónde crees que se compran los uniformes, los útiles y se saca para la comida?. Dios es muy generoso y jamás abandona a sus hijos, pero sus hijos tienen que trabajar para comprar lo que hace falta. No mi’jita, es su padre quien no deja de mandar dinero para lo que hace falta en esta casa que es y será siempre su casa para cuando decida regresar, y cuando lo haga, se le recibirá como el señor de la casa que es.

– Mamá, eres tú la que gana ese dinero lavando y planchando ropa ajena, no mi padre.

– Que no te vuelva a escuchar eso. Es cierto que gano un dinero lavando y planchando, pero tu padre también me manda, y cuando me escribe, se acuerda de ustedes, y me pide que los cuide, que les dé muchos besos de su parte, que él los recuerda con mucho cariño, y que siente mucho estar lejos de ustedes. Que en las noches, cuando llega de trabajar, se sienta en la cama y ora mucho tiempo, y me dice que en sus sueños están ustedes con él y juegan en el patio mientras yo los veo desde la cocina, y les ayuda a hacer la tarea, y les enseña, porque su padre es un hombre muy preparado y les auxilia

– Yo no me acuerdo que haya jugado con nosotros ni nos haya ayudado con las tareas.

– Tú no te acuerdas, pero sí les ayudaba y jugaba con ustedes, y ahora los recuerda con mucho cariño, y dice que va a trabajar más duro para regresar pronto y abrazarlos y para no volver a dejarnos. Nosotros somos su familia y nos ama, y desde donde está siempre está al pendiente. A mí me pregunta cómo van a la escuela y los manda felicitar a ti y a tu hermano. Si hay un gran hombre en la tierra, es tu padre, y aunque no esté aquí, ustedes lo deben querer y guardar respeto y cariño. Tu padre se podrá equivocar, pero no lo hará de mala fe. Siempre buscará su bienestar, y está prohibido en esta casa hablar mal de su padre. Él los ama por encima de todas las cosas, así que a terminar de comer, a lavar los trastos y a hacer la tarea. Lavo la ropa y cuando esté planchando les ayudo.

C intuía que su padre no era, ni remotamente, lo que les decía su madre, que en el vecindario se escuchaba que los había abandonado y que no mandaba dinero, que tenía otra familia, pero que la señora no quería mortificarlos; así lo oyó algunas veces en la tienda, en donde guardaban silencio las señoras cuando ella llegaba, pero ya las había oído, y algunas veces preguntaba a su madre que siempre desmentía las versiones y le decía que nunca se dejara llevar por chismes ni por intrigas, y cuando la madre se sentía acorralada con decir “yo soy tu madre y se me cree lo que le estoy diciendo, niña. No preste oídos a los chismeríos de las intrigosas y se acabó”.

Ya sabía que la siguiente explicación de la madre sería con la chancla o con el cinturón, por lo que no insistió. Hizo como que le creía y salió al patio a jugar en el columpio que les hizo su madre con una tabla y un lazo que colgó del árbol que estaba en la mitad del patio, y ahí podía estar mucho tiempo, pensando, reflexionando sobre el padre que los había dejado, pero que su madre pedía que lo santificaran y que lo amaran. Nunca dijo nada en contra de él; si algo le dolía, se lo guardaba. Quizá por ello algunas veces se le encontró llorando en silencio, y siempre decía que una basurita se le metía a los ojos, tanto que C, alguna vez, le dijo: “mamá, ¿otra basurita se te metió en los ojos?”, y ella le respondió en tono ríspido, que sí, “aunque no lo creas, aunque lo digas en ese tono, y es la última vez que tolero que me hables así, a la otra te doy un revés. ¡Sólo esto faltaba!”.

Huelga decir que C nunca volvió a decir eso porque su madre sí le cumpliría; para eso no pediría permiso y sí le cruzaría la cara o la agarraría a cinturonazos, así que a callar.

  • ¿Mamá, que mi papá se murió?.
  • ¿Quién te dijo eso?. Desde luego que no, su padre está bien y pronto lo verás entrar por esa puerta. Ahora a lavarse las manos y a sentarse a la mesa que ya está lista la comida. Hice tus enchiladas que tanto te gustan, aunque sin pollo, porque cuando fui ya se había acabado, pero sí encontré crema y queso, mi’jita.
  • Gracias mamá.

    C sabía que no era cierto, que su mamá no tenía para el pollo porque cuando pasó por la tienda todavía había, pero no quiso hacerla sentir mal, y sobre su padre, tenía la certeza de que había muerto, pero la mamá no quería que sufrieran, que guardaran la esperanza de que algún día regresaría el padre ausente. También le servía como amenaza porque “a tu padre no le gustaría sabe lo que hiciste, así que voy a hacer de cuenta que no lo hiciste, pero si lo repites, se lo voy a contar, y no quiero pensar cómo te irá cuando regrese…”. Todos sabíamos la realidad, pero todos tomábamos lo que era conveniente.

    La figura del padre rondaba siempre, igual que las lecciones, como aquella tarde, al llegar de la escuela. C no se había dado cuenta que en el labio tenía chocolate y su madre le preguntó de dónde había sacado la golosina. Le dijo que había sido el cumpleaños de uno de sus compañeros y que sus papás le hicieron el festejo en el salón.

    La madre quedó satisfecha con la explicación, al menos dijo que sí, pero en eso jaló la silla y cayó al suelo la mochila de la niña y con ello algunas monedas rodaron por el suelo.

  • ¿También es por el cumpleaños de tu compañero?.
  • Mamá, no es lo que tú piensas.
  • ¿Qué crees que yo estoy pensando?.
  • Que me robé el peso. No es cierto. Me lo encontré en la escuela, en el patio.
  • Lo que se encuentre en el salón es de algún compañerito suyo, y lo que está en la escuela, es de alguien más, así que mañana se lo da a su maestra.
  • Es que no va a ser posible.
  • ¿Por qué no?.
  • Es que me gasté 20 centavos.
  • Yo te los presto y lo devuelves. Me lo pagarás con tus domingos.

    Seguramente se refería mi mamá a la promesa de que en los domingos me daría dinero, pero siempre se pospusieron porque no había en casa. Me pidió los 80 centavos y me dio el peso. Lo metió en un libro y que mañana lo entregara. Me miró a los ojos y me dijo, lo recuerdo muy bien: “Nunca mientas. La mentira es como el cobre que quiere pasar por oro, tarde o temprano se descubre, y para desgracia de la mentira, más temprano que tarde. ¿Estamos?”.

    C sintió un impulso, se paró del cómodo sillón y se dirigió a la salida. Al llegar, le estaban esperando el chofer y la dama de compañía, ambos asignados por el Escritor para lo que ella dispusiera. Pidió su coche, pero la señorita le recordó que las indicaciones del señor eran que fueran de compras y luego a despedirse de la madre.

    – Señorita C, necesito del trabajo, si usted no sigue las instrucciones me despedirán. Por favor, acompáñeme para que hagamos las compras.

    C sintió la angustia de la señorita, por lo que se dejó guiar y fueron a elegantes tiendas y se compró de todo, y el trajín sólo se interrumpió para comer, y ya por la tarde-noche, pidió que la llevaran a su casa. Quiso subir sola, y aunque fue difícil convencer a la señorita, ésta accedió.

    C subió las escaleras y antes de entrar a casa llamó al Escritor y lo primero que le preguntó fue que si era su novia o estaba secuestrada, porque la señorita no la dejaba ni a sol ni a sombra, a lo que el Escritor dijo que era su novia, y no fue difícil convencerlo que le permitiera pasar esa noche con su madre, a lo que él accedió más fácil de lo que suponía, quizá porque no olvidaba el trance de esa tarde en la casa de S, en donde su pasado lo volvió a tener presente, causándole profundo dolor que lo dejó agotado y sería necesario pasar esa noche solo, para reflexionar lo suficiente y hasta para hacer reacomodos.

    C se sintió aliviada; oyó el arrancar del auto y entró a su casa; la mamá la esperaba y corrió a abrazarla: “Yo sabía que no te irías, que no podías hacerlo, que vendrías”.

    -No mamá, me voy a ir con el Escritor en dos semanas a lo sumo, pero, mientras, estaré aquí, si tú no dispones otra cosa. Regreso porque tampoco seré su esclava. Me pidió que me quedara en su casa y no lo haré. No seré su mujer hasta que nos vayamos.

    – Lo que tú digas, hija. Ésta es tu casa y dispón de ella lo que quieras y cuándo y cuánto quieras, por favor.

    – Gracias mamá. Cuando me vaya, el Escritor piensa que estarías mejor en una casa como tú la soñaste, con jardines…

    – Hija, no quiero nada de él…

    – Así lo pensé, pero no te preocupes, la casa te la compraré yo. Me dieron una cantidad importante por mi trabajo así que buscaremos, desde mañana, la casa de tus sueños.

    – Hija, pero yo no podré atenderla, ya no estoy en edad para subir y bajar y cuidar el jardín.

    – Lo sé, pero no te apures, el Escritor dispondrá de un grupo de personas que te cuidarán y se encargarán de la casa, así que no te apures.

    – No hija, el trato es contigo, no conmigo. Yo me quedaré aquí y con mi pensión me bastará para vivir.

    – Pero la casa tú siempre quisiste una grande, con jardín.

    – Desde luego, pero en los planes estabas tú, y no para que te quedaras siempre. Sé que un día te irás, es la ley de la vida, pero que estarías al pendiente de mí, que vendrías…

    – Mamá, me iré con el Escritor, vendré a verte dos veces al año. Él me ha dicho que puedo venir a verte cuantas veces lo quiera.

    – ¿Te vas a ir con él y sin casarte?

    – Mamá, por favor, eso no tiene importancia; estamos en otra época.

    – La decencia no es de ésta o de cualquier otra época; es de siempre; recuérdalo.

    – Mamá, no quiero discutir nada. Estoy muy cansada, me voy a dormir y mañana, en el desayuno lo platicamos.

    – ¿Dónde, cuándo y por qué te perdí?.

    – No me has perdido, ni me perderás.

    – Engáñate si quieres. Vete con él en estas condiciones, sin casarte. Serás la amante. Es más, aunque te casaras, serás la esposa de ocasión, pero un día, y pronto, te dejará. Así es él, como le hagas.

    – Estuviste hablando con S.

    – No hijita, S no ha platicado conmigo ni por teléfono, y si lo hiciéramos, no hablaríamos de ti. Él es un caballero, un hombre. No acudirá a la madre para que aconseje a la hija.

    – Es que es lo mismo que él me dice sobre el Escritor, que es su amigo desde hace muchos años.

    – Yo no soy su amiga, no lo conozco, pero así como te lo dibuja S, así es; así te lo muestro yo porque así es.

    – Él me ama.

    – Sin duda, pero a su manera. Eres hermosa, distinguida, inteligente, con cultura. Vas a ser un lindo trofeo. Además lo amas. Es algo que él no ha disfrutado mucho. Él goza del placer de mujeres hermosas, pero no del amor. Tú le amas, o supones amarle. Tal vez sólo sea admiración, pero, bueno, lo que sientes por él es auténtico, es real. Si piensas que es suficiente, adelante. Después de un tiempo él te irá dejando por otras y no te quedará más que aguantar la realidad, quedarte callada ante la evidencia o reclamarle. Para él será igual dejarte en un año o en dos, cuando quiera. No lo vas a conquistar porque su naturaleza es libertina. La cabra tira al monte, hija.

    – Él me ama y mi amor lo atrapará.

    – No te voy a convencer y sólo te digo una cosa: vas a ser su amante mientras él lo disponga; serás la amante de lujo, si quieres, si eso te consuela, pero de amante no pasarás.

    Se hizo un silencio, miró a la hija y le preguntó:

  • ¿Eres feliz hija, de verdad?, ¿este viaje te entusiasma?, ¿el encuentro con él te llena, te ilusiona?.
  • Sí, mamá, desde luego.
  • Pues lo disimulas muy bien. No te siento feliz, te veo forzada. Algo le falta a esa relación y tú lo sabes. Serás un objeto decorativo.
  • Mamá, basta, él me ama, yo lo amo, nos amamos, seremos felices.
  • A mí no tienes que convencerme, es a ti

    La madre la dejó en la mitad de la sala y se fue a la recámara. Había dicho lo suficiente.

    Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

 

Por la libre 2296 del 1 de febrerodel 2020 Por Ignacio Cortés Morales
1.- Unidad de los alcaldes 2.- El sueldo 3.- Snte: Las mentiras 4.- Carmen Cueva va
1.- Los discursos de los alcaldes no son precedidos de tambores de guerra, tampoco se vio igual suerte durante ellos ni después, y al hablar de la reunión del martes, se expresó la voluntad de diálogo del ejecutivo y ellos la respaldan; se tienden puentes; ninguno fue agresivo, lo que quiere decir que para ese día, el Cuauh los encontrará dispuestos a dar sus versiones, en el entendido de que lo que piden es ser respaldados para que, a su vez, ellos puedan hacer lo propio para con sus conciudadanos, porque, es cierto, son los que están cerca y son los primeros en ser visitados para ser atendidos, para que haya servicios y soluciones inmediatas, urgentes, y es la hora en la cual se debe fortalecer los municipios, como el punto de partida de la nación, en unidad fortalecida para solucionar las dificultades concretas, que ya habrá tiempo para las diferencias. No pocos quieren que se ahonden, aunque con ello se vaya de entre las manos el país. Es el aquí y ahora.
a.- Unidad.- Los Alcaldes se unieron, con sus cabildos y ayudantes municipales; los que faltaron fueron por cuestiones de urgencia, pero están con todos, solidarios, por la gente.
b.- Los discursos fueron de paz y de puentes tendidos hacia la autoridad, de diálogo, de ir por los acuerdos, de pensar en convergencias, y de estar a tono para servir al pueblo.
c.- Se fijó como enemigos de las comunidades a tres diputados, a Rosalina Mazari, a Marco Zapotitla a Dalila, la misma que quiere ser alcaldesa de Jiutepec y no levanta un dedo en beneficio del municipio; la ciudadanía se encuentra por igual sendero.
d.- Que llamen a los siete diputados que no fueron citados para que, junto con los diez que votaron en favor de los municipios, se unan y sean 17 los sufragios y con ello se dé viabilidad a las comunas, para que tengan una vida más sana; lo que a todos conviene.
e.- De acuerdo con lo que circula, las siete diputadas que no fueron llamadas a esa reunión donde los tres se opusieron a los alcaldes, estarán a favor de los municipios, con lo que la marcha habrá unido a los legisladores, por lo menos habrá grupos de 17 y de 3.
f.- Se fijó la postura de que no se pide incremento de impuestos, y ahí están las palabras de honor empeñadas, en un compromiso para con sus pueblos que los respaldaron hoy.
g.- Están dispuestos a aceptar las auditorías que sean necesarias; aquí no hay miedo; que lo tengan los que están mal en sus cuentas, en una postura digna y de apertura franca.
h.- Lo que piden es que se fortalezcan los municipios para que puedan ser de utilidad superior a personas que se les acercan todos los días en busca de servicios y de respaldo.
i.- También se habló del pasado, de los alcaldes que dejaron endeudados los municipios de tal manera que, en ocasiones, sólo se tiene dinero para pago de intereses y de laudos, porque les dejaron nóminas obesas de amigos de ex alcaldes, por lo que tuvieron que despedir a los que no tenían razón de estar para aligerar la carga del gasto corriente.
j.- Cuauhtémoc Blanco se encontrará el martes con alcaldes abiertos al diálogo, y estará en la gran oportunidad de iniciar un camino al lado de los 36 presidentes municipales y ya con un congreso que respalde a Morelos. Todo es cuestión de oír, de dialogar y verá que es posible la paz, la concordia, la unidad, y Morelos lo necesita y lo merece ahora. Los alcaldes están en lucha por sus pueblos, nadie está contra la autoridad estatal.
PS.- Que Ojeda, desde la secretaría de Gobierno, no se tome atribuciones que no le van; no hable de diálogos terminados o posturas de cerrazón del gobierno; piense lo que dice.
2.- En el sector salud, donde había dificultades para pagar los salarios de la segunda quincena de enero, se resolvió el problema, de acuerdo a informes del mismo sector.
3.- Gabriela Bañón seguirá en su plan de verdades a medias y mentiras, con la finalidad de ganar adeptos al estar cerca las elecciones, pero no le alcanzará; uno de sus delfines tiene dificultades con sus papeles, otro no es aceptado por el magisterio; así imposible.
4.- PERSISTE RECHAZO DE JUSTICIA FEDERAL A MAGISTRADO DISIDENTES EN CONTRA DE ÓRGANO ADMINISTRATIVO DEL TSJ Por segunda ocasión la justicia Federal rechazó otorgar un amparo a magistrados que integran el grupo opositor a la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), María del Carmen Verónica Cuevas López en contra de la integración de la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del TSJ, celebrada en Sesión del Pleno el pasado 3 de junio de 2019. Primero fue el juez del Sexto Distrito de la Tercera Región Auxiliar, con sede en Michoacán, quien negó el amparo al magistrado Carlos Iván Arenas Ángeles, bajo la demanda 1297/2019, y ahora, el rechazo es para el magistrado Norberto Calderón Ocampo, por parte de un juez con sede en Guanajuato con el número de amparo 1147/2019. El Juez Primero de Distrito del Centro Auxiliar del Centro Auxiliar de la Tercera Región, con residencia en Guanajuato, negó otorgar al magistrado Calderón Ocampo el recurso legal que promovió ante el Juzgado Noveno de Distrito en el Estado de Morelos en 2019, por lo que fue sobresíada al considerar improcedente la demanda. La autoridad federal estableció que: “Se trata de la designación de los integrantes de una Junta Administrativa, que no incide en el nombramiento o funciones del aquí quejoso, por lo que NO PUEDE CONSIDERARSE COMO ACTO DE AUTORIDAD PARA EFECTOS DEL JUICIO DE AMPARO”, La resolución de la autoridad judicial federal refiere que los efectos de la aprobación de este acuerdo general, solo consisten en la designación de los integrantes de un órgano interno de administración, por lo que “NO trasciende más allá de los aspectos propios del nombramiento, en el escenario del Poder Judicial local, y en el carácter que tiene el quejoso de magistrado, pero NO EN LO PERSONAL, NI EN LOS DERECHOS FUNDAMENTALES”. Cabe recordar que el Pleno del TSJ de Morelos designó a la magistrada Elda Flores León y al juez Alejandro Becerra Arroyo como integrantes del órgano administrativo de control; mismo que sustituyó al Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del estado, luego de que el Congreso local realizó una reforma legal en el 2018 para modificar esa figura de la ley. Finalmente, otro argumento que consideró la autoridad judicial federal para llegar a esta conclusión es que no fue un órgano externo el que propuso a los candidatos o los designó, sino que fue precisamente el pleno al que pertenece el quejoso, con iguales facultades que el resto de los funcionarios que lo integran.
Entérese con Nacho Cortés, de lunes a viernes, a las 18 horas, por el 105.3 de su radio.

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