UNA COSA ES NO TENER Y OTRA SER MISERABLES>>

MANUEL GARCÍA Y GARCÍA>>

  1. Antes de Salir de Casa…>>
  2. USTED QUE OPINA?>>

UNA COSA ES NO TENER Y OTRA SER MISERABLES>>

  1. *.- En la Más Espantosa de las Miserias>>
  2. *.- Contradicen la Política de Andrés Manuel>>
  3. *.- Hay Gente Sumida en la Pobreza Extrema>>

           “>>Serían ustedes tan amables de regalarme una manta para tapar a mis hijitos. Hace mucho frío<<”, clamaba la pobre mujer al alcalde y funcionarios de la ciudad de Cuautla y, la respuesta tajante fue ¡NO!, no hay recursos, le dijeron.

          La mujer, amén de ser muy pobre, se fue cabizbaja y con los ojos húmedos, porque no encontró la cobija para cubrir a los niños del frío de la noche y se fue a seguir mendingando.

         Para nadie es sabido que los ayuntamientos enfrentan graves problemas financieros, por la herencia que les dejaron sus homólogos anteriores y luego, hasta demandas con tremendos laudos que los ponen al filo de la navaja por los posibles ceses.

         Pero una cosa es  no tener y otra es ser miserables, porque ¿cuánto puede costar una manta o una cobija: 100 pesos, 200 pesos; ellos, los funcionarios ganan más, pero dicen:

         “Si le damos a esta, van a venir más a pedirnos”, y dónde quedan los sentimientos de humanidad, de gentileza, de ayuda, de buen corazón, de conciencia. Si sus familias estuvieran en esa desgracia, clamarían al Cielo por ayuda.

          Y asi como esta pobre mujer, existen muchas sumidas en la pobreza.

         ¿Se acuerda usted de esa campaña contra el hambre, implementada por la ex SEDESOL a cargo de Jorge Meade Ocaranza en Morelos y Enrique Peña Nieto, como presidente de la República, en esta campaña solo se encontró anomalías, pues se dice que hubo desviación de recursos y los pobres se volvieron miserables y los miserables en difuntos, porque no superaron ni el hambre ni la pobreza.

         Hoy, la política de López Obrador es ayudar a los pobre y a los más miserables, pero por desgracia, está disposición no alcanzó a la mujer que nos referimos, con hijos de por medio y con el coraje de muchos porque no hay qué comer y menos que vestir, y si no hay una manta para cubrirse el frío, ¿qué va hacer esa pobre mujer?

          No es posible que haya autoridades indolentes, como la señalada de Cuautla, en donde los miserables funcionarios no se tentaron el corazón para ayudar a esta pobre mujer y sus hijos.

          Ya veremos cuando dejen el cargo, seguramente saldrán si no ricos, sí en una buena posición económica que podría ser la envidia de propios y extraños.

         Usted, amable ciudadano  QUE OPINA.

           SOY SU AMIGO MANUEL GARCÍA Y GARCÍA.

     

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